EEUU ataca blancos de EIIL en Siria e Irak

Aviones de combate y bombarderos estadounidenses ampliaron su campaña aérea contra objetivos del grupo Estado Islámico el miércoles, atacando a los milicianos tanto en Siria como en Irak mientras los extremistas intensificaron su ofensiva en áreas curdas cerca de la frontera turca, donde los refugiados hablan de civiles decapitados y pueblos incendiados.

El presidente Barack Obama, hablando en la sede de Naciones Unidas, prometió una ampliación del ataque y pidió al mundo que se le una.

"El único lenguaje comprendido por asesinos como estos es el lenguaje de la fuerza, por los que Estados Unidos trabajará con una coalición extensa para desmantelar esta red de muerte", dijo ante la Asamblea General de Naciones Unidas en un discurso de 38 minutos. "Hoy, pido al mundo que se una a este esfuerzo".

En Siria, los rebeldes de línea dura alineados con una facción que lucha por el derrocamiento del presidente Bashar Assad, pero considerada demasiado radical por Estados Unidos, levantaron su armamento pesado y abandonaron sus bases ante el temor de que el gobierno de Obama ataque a todos los combatientes que representan una amenaza para Washington.

Los ataques del miércoles marcaron el segundo día de una ampliada operación militar estadounidense contra el grupo Estado Islámico, luego de una ráfaga de más de 200 explosiones en cerca de dos decenas de objetivos en Siria un día antes. Esa campaña, que la Casa Blanca ha advertido podría durar años, se construye con base en los ataques aéreos que Estados Unidos de antemano ha estado realizando por más de un mes contra los extremistas en Irak.

El máximo propósito del gobierno de Obama y sus socios árabes es destruir al grupo Estado Islámico, que por medio de la fuerza bruta ha forjado un proto-Estado en el corazón del Medio Oriente, borrando efectivamente la frontera entre Irak y Siria. Mientras lo hacía, la facción extremista ha masacrado a soldados capturados, ha aterrorizado a minorías religiosas y decapitado a dos periodistas estadounidenses y un cooperante británico.

El miércoles, extremistas argelinos que se habían incorporado al grupo Estado Islámico declararon en un video que habían decapitado a un cuarto rehén --un francés secuestrado en Argelia el domingo-- en represalia a la incorporación de Francia a los ataques aéreos contra los milicianos en Irak. El presidente francés Francois Hollande dijo que su país no será disuadido por ese acto de "barbarie".

"Este grupo en particular... no sólo bombardea a quienes no piensan como él. También ataca a musulmanes... violan, asesinan", dijo un visiblemente molesto Hollande a la Asamblea General de Naciones Unidas.

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Los periodistas de The Associated Press Diaa Hadid en Beirut y Desmond Butler en Urfa, Turquía, contribuyeron a este despacho.