Salvadoreño refugiado en iglesia en Oregon

Un salvadoreño, activista de los migrantes, que llegó a Estados Unidos hace casi dos décadas pasó el fin de semana oculto en una iglesia en Oregon, convirtiéndose en el más reciente inmigrante en buscar un refugio para evitar que las autoridades lo deporten.

Francisco Aguirre, quien ha vivido sin permiso legal en Estados Unidos durante 19 años y tiene dos hijos que son ciudadanos estadounidenses, podría ser deportado por una sentencia por tráfico de drogas de hace 15 años y una deportación previa, de acuerdo con las autoridades.

Aguirre, de 35 años, es el actual coordinador del Proyecto Derechos de Educación de la organización sin fines de lucro Voz de los Trabajadores, un grupo con sede en Oakland que administra un centro de apoyo a jornaleros. También es un conocido activista de los derechos de los migrantes y músico que interpreta canciones sobre justicia social.

Su caso es el primero en años donde a un migrante se le concede refugio en una iglesia en Oregon. En la década pasada, las iglesias en todo el país habían ofrecido refugio a los migrantes que carecían de estatus legal.

Los expertos calculan que unas 300 congregaciones a nivel nacional están dispuestas y listas para dar refugio a este tipo de migrantes. Las autoridades migratorias por lo general no arrestan a personas que están dentro de las iglesias y otros lugares de culto.

Aguirre ha prometido quedarse en la iglesia luterana Augustana en Portland hasta que pueda solucionar su caso migratorio.

Su abogado Stephen Manning dijo que Aguirre está en el proceso de obtener una visa que se otorga a víctimas de crimen que ayudan a las autoridades a investigar o procesar casos.

Aguirre entró por primera vez al país sin autorización en 1995. Trabajó como jornalero y ayudó a fundar al grupo Voz de los Trabajadores. También tiene un negocio de reparación de computadoras desde su casa.

Las autoridades migratorias informaron que Aguirre fue deportado a El Salvador en el 2000 después de ser sentenciado por delitos de tráfico de drogas. Y luego volvió a entrar ilegalmente al país, dijo el portavoz Andrew Munoz en un comunicado.

Aguirre llamó la atención de las autoridades migratorias en agosto tras ser arrestado por conducir alcoholizado.

Debido a su historia criminal, previa deportación y el cargo más reciente por conducir alcoholizado, Aguirre es considerado una amenaza pública y una prioridad para ser deportado, señaló Munoz.