Dan concesiones a estadounidense preso en Irán

La familia de un ex marine estadounidense encarcelado en Irán desde su arresto hace tres años bajo cargos de espionaje informó que sus condiciones han mejorado y ahora tiene permiso de llamar por teléfono a casa varias veces a la semana.

La hermana y cuñado de Amir Hekmati reconocieron que es un gran avance para un hombre que pasó sus primeros 16 meses en confinamiento solitario en la notoria prisión de Evin, en el norte de Teherán. Pero los familiares de Hekmati siguen buscando su liberación.

"Lo importante aquí es que él necesita regresar a casa. Y nuestra búsqueda es urgente", dijo su cuñado Ramy Kurdi, en entrevista con The Associated Press. El padre de Hekmati está muriendo de cáncer y "cada día cuenta, cada día es una injusticia", declaró Kurdi.

Hekmati, quien nació en Arizona, creció en Michigan y tiene también la ciudadanía iraní, fue arrestado en agosto de 2011, y luego fue enjuiciado y sentenciado a muerte por espionaje. El ex marine apeló y la Corte Suprema de Irán anuló la sentencia de muerte y ordenó un nuevo juicio en 2012. La Corte Revolucionaria del país anuló el cargo de espionaje y en su lugar lo acusó de "cooperar con gobiernos hostiles", con una pena de 10 años de cárcel.

El gobierno estadounidense ha negado varias veces que Hekmati sea un espía. Su familia, que vive en Flint, Michigan, asegura que es inocente y que solo fue a Irán a visitar a sus abuelas.

Kurdi y su esposa Sarah, hermana de Hekmati, están en Nueva York para presionar por el caso de su hermano mientras el presidente iraní Hasan Ruhani llegó a la cuidad para asistir a la Asamblea General de la ONU.