El jefe de Livestrong deja su puesto tras 14 años

El director ejecutivo de la organización benéfica contra el cáncer Livestrong se marcha después de 14 años, un periodo en el que la pequeña organización local se convirtió en una marca global de 500 millones de dólares antes de verse golpeada por la confesión de su fundador, el ciclista Lance Armstrong, de que había consumido sustancias dopantes durante su carrera.

Doug Ulman ayudó a Livestrong a acompañar la carrera deportiva y fama de Armstrong para lograr una rápida expansión mundial. También tuvo que guiar a la organización en los dos años posteriores a la confesión del ex ciclista, que hicieron huir a patrocinadores corporativos y donantes privados.

Ulman dijo el lunes a la Associated Press que abandonaría Livestrong en enero para convertirse en presidente y director ejecutivo de Pelotonia, una organización benéfica de Columbus, Ohio, relacionada con el ciclismo y que ha recaudado más de 61 millones de dólares para investigación contra el cáncer en sus primeros cinco años.

Ulman y el presidente del consejo de Livestrong, Jeff Garvay, señalaron que el directivo se marcha de manera amistosa, pese a los recientes problemas de la organización. Los resultados financieros del grupo en 2013 mostraron una caída del 34 por ciento en las donaciones, y un descenso del 38 por ciento en los ingresos totales, tras la cancelación o no renovación de patrocinios comerciales.

Armstrong fundó la organización benéfica en 1997, y ésta creció gracias a su creciente fama como el sobreviviente de un cáncer que dominó uno de los deportes más exigentes del mundo. La organización vendió más de 80 millones de pulseras amarillas Livestrong en todo el mundo.

Sin embargo, la positiva historia de Armstrong se derrumbó en octubre de 2012, cuando la agencia estadounidense anti dopaje reveló que había hecho trampas. En una entrevista con Oprah Winfrey emitida en enero de 2013, Armstrong confesó haberse dopado durante su carrera. Fue despojado de sus títulos del Tour de Francia y vetado de competiciones olímpicas.

El deportista fue expulsado del consejo de la organización benéfica a finales de 2012, y ya no tiene ninguna asociación formal con la empresa, que cambió su nombre anterior, Fundación Lance Armstrong.