Disminuye la producción de café puertorriqueño

La cosecha de café puertorriqueño podría tener este año una pérdida de 20% debido a una reciente sequía y una plaga de roya por lo cual el país tendrá que importar más grano.

La industria del café es una de las pocas netamente puertorriqueñas de prestigio internacional en esta isla caribeña que importa el 85% de los alimentos que se consumen. En los últimos años ha sido fuertemente impactada por lluvias persistentes, sequías, plagas y falta de mano de obra para recoger el fruto.

El café afectado este año es el arábigo, que es el café regular, según el administrador de Desarrollo de Empresas Agropecuarias, Gabriel Figueroa.

"La producción no todos los años se comporta igual debido a diversos factores, incluyendo los cambios climatológicos. Este año, la merma que estimamos es de 20%, pero ese número va a depender de cuán efectiva sea la recogida", sostuvo sin precisar a cuánto dinero ascienden los daños.

El funcionario aseguró que la agencia ya toma medidas para dar con un grano más resistente a la roya, pero reconoció que eso puede tomar años pues habría que sustituir los árboles de café, lo que no ocurre de la noche a la mañana. Detalló que, a través de la universidad del estado, mantienen comunicación con países que también han sido afectados por este hongo.

Aunque rehusó precisar la cantidad de quintales de café que habría que comprar en el exterior, destacó que el año pasado fue necesario traer 107.000 quintales de arábigo y 34.000 de robusta para satisfacer la demanda local, a un costo de unos 38 millones de dólares.

Previamente, la secretaria de Agricultura, Myrna Comas, dijo a medios de comunicación que se podrían tener que comprar unos 21.528 quintales de café arábigo de primera calidad más que el año pasado, lo que representaría un aumento de 6,8 millones de dólares en la inversión.

La producción de café ha tenido un renacimiento en los últimos años en Puerto Rico con el desarrollo de productores locales de alta calidad como Hacienda San Pedro.

La industria cafetalera produce sobre 7.000 empleos en esta isla y su inyección económica oscila entre los 30 y 90 millones de dólares anuales, de acuerdo con Figueroa.