Atribuyen calentamiento del Pacífico a vientos

El calentamiento de las aguas del Océano Pacífico frente a la costa de América del Norte se debería a cambios naturales en los vientos, no a aumentos en los gases de efecto invernadero relacionados con el calentamiento global, de acuerdo con un estudio difundido el lunes.

El estudio comparó las temperaturas en la superficie del océano entre 1900 y 2012 con la presión del aire, representativa de las mediciones del viento, y halló un paralelo significativo.

"Descubrimos que los vientos explican todos los cambios en la curva de temperaturas en un grado bastante sorprendente", dijo el autor principal Jim Johnstone, quien realizó el trabajo cuando era climatólogo en el Instituto de Estudios Conjuntos de la Atmósfera y el Océano en la Universidad de Washington.

"Está claro que hay factores más fuertes que el invernadero que afectan estas temperaturas", añadió.

El estudio publicado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences no pone en duda el calentamiento global, pero sostiene que existen pruebas de que en al menos, un lugar los vientos locales son un factor más importante que los gases de invernadero en el calentamiento del océano.

Varios climatólogos reconocidos reaccionaron con escepticismo, al preguntarse cómo era posible que los cambios en la dirección y velocidad de los vientos fueran fenómenos naturales no relacionados con el cambio climático.

Señalaron que el estudio advierte una correlación, pero no realizó el análisis estadístico y computacional riguroso para demostrar que los cambios en los vientos eran naturales, la clase de análisis que realizan los científicos al atribuir los cambios extremos en las temperaturas al calentamiento global.

"Esto habla más del estado de los modelos climáticos que de las causas del calentamiento en el Pacífico Norte", dijo en un correo electrónico Ken Caldeira, ecologista del Instituto Carnegie. "Los autores... no han demostrado las causas de estas variaciones de la presión atmosférica. Por eso, afirmar que los aumentos observados en las temperaturas se deben principalmente a procesos 'naturales' es sospechoso y prematuro, en el mejor de los casos".

Johnstone y el coauthor Nathan Mantua investigador de la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera, señalan que un período de fuerte calentamiento oceánico entre 1920 y 1940 es anterior al gran aumento en los gases de invernadero, y que el océano sufrió un enfriamiento entre 1998 y 2013 cuando las temperaturas globales promedio alcanzaban o se acercaban a alturas récord.