Rusia no quiere que la ONU se interese en Ucrania

En momentos que los líderes del mundo se reúnen esta semana en la ONU, Estados Unidos y sus aliados europeos centran toda su atención en los esfuerzos por contener al salvaje avance del grupo Estado Islámico, poner fin a la epidemia del ébola y avanzar en las negociaciones nucleares con Irán. Y eso le parece muy bien a Vladimir Putin, porque estos temas alejan el interés de la presencia rusa en la vecina Ucrania.

Mientras la atención se enfoca en otras regiones, los rusos consolidan la anexión de la península de Crimea. También son parte activa en la agitación en el este y sur de Ucrania, con la esperanza de evitar que el país se aleje de la órbita del Kremlin. Europa y Estados Unidos insisten en que la nación independiente debe estar en completa libertad para seguir el camino que decida.

Rusia está molesta con la entrada de varios países del antiguo bloque soviético en la OTAN los últimos dos decenios. El Kremlin insiste en que se prometió, tras la disolución de la Unión Soviética, que eso no sucedería, y hace lo que está a su alcance para evitar que Ucrania tome el mismo camino.

Lo que es más, dice Keith Darden, profesor de la American University: "La estrategia de Rusia ha sido desde siempre alegar que lo que hicieron en Crimea es normal. La intervención en Ucrania es común para las grandes potencias. Estados Unidos ha intervenido de manera constante en América Latina. Ucrania, dicen, está en su esfera de interés".

Y dado el caos que existe en otras áreas del mundo, dice Andrew Weiss, de la organización Carnegie Endowment, "no puedo decir que vea que los retos y temas rusos estén en primer plano. Ucrania, hasta cierto punto, ha sido sacada de la atención del público por la crisis en el Medio Oriente y la epidemia de ébola. No creo que Ucrania pueda mantenerse en el centro de la atención".

Los rusos probablemente objeten las amenazas estadounidenses de bombardear en Siria para acabar con los combatientes e instalaciones del grupo Estado Islámico. Pero, como la atención en Siria ya no se centra en la brutalidad contrarrevolucionaria del presidente Bashar Assad, al respaldo obstinado de Rusia a su régimen probablemente tampoco ocupe el centro de la atención.

Putin no estará en Nueva York para la Asamblea General de la ONU. El Kremlin estará representado por el canciller Serguéi Lavrov, quien según Weiss, estará a la defensiva y no responderá a los intentos de persuasión cuando alegue que "Rusia se comporta normalmente en Ucrania". Pero las acciones de Rusia en Ucrania probablemente no sean el centro de la atención en la reunión mundial.

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Steven R. Hurst, reportero de temas políticos internacionales de la AP destacado en Washington, reportó desde Moscú durante 12 años y ha cubierto las relaciones internacionales durante 33.