Australia prohibirá tortura en el servicio secreto

El gobierno australiano ha cedido a la presión pública al proponer una prohibición específica a que los agentes del servicio secreto torturen a sospechosos de terrorismo.

El gobierno tenía previsto inmunizar a los agentes de la Organización de Inteligencia de Seguridad Australiana (ASIO, en sus siglas en inglés) contra cualquier delito penal cometido en el curso de su trabajo como infiltrados, salvo el homicidio, lesiones graves, agresión sexual y daños graves a la propiedad.

El fiscal general del estado, George Brandis, anunció el lunes que la tortura se añadiría a la lista, después de que la oposición y otros detractores denunciaran que los agentes de ASIO no deberían estar protegidos de responsabilidades legales por torturar a sospechosos.

Como la tortura va contra la ley australiana, nunca podría autorizarse una operación que incluyera esta práctica, dijo Brandis.

"He decidido añadir una prohibición expresa en relación con la tortura en lo que se refiere a las operaciones especiales de inteligencia", dijo a la prensa.

"Quiero insistir en que no hay ninguna razón legal en absoluto por la que fuera necesario hacer esto. Lo hago porque es algo que ASIO está perfectamente satisfecha de que se incluya a la vista de la legislación, y para evitar que este debate se desvíe por un asunto que no es más que una maniobra de distracción".

El secretario general de ASIO, Duncan Lewis, que asumió el cargo la semana pasada, dijo que la tortura va en contra de las obligaciones internacionales de Australia.

"La Organización de Inteligencia de Seguridad Australiana nunca ha practicado la tortura, no practica la tortura y nunca lo hará", dijo Lewis. "Y por ese motivo, estoy perfectamente satisfecho con que se incluya este añadido en la propuesta de ley".

George Williams, experto legal de la Universidad de Nueva Gales del Sur, dijo que la enmienda para prohibir la tortura era necesaria para impedir que los agentes de inteligencia pudieran torturar con impunidad. La legislación enmendada se presentará el miércoles ante el Parlamento.

Williams, cuya universidad lleva varios años estudiando la legislación antiterrorista australiana, dijo que algunas de las leyes iban demasiado lejos.

Así, si bien Estados Unidos y Reino Unido tienen niveles de amenaza terrorista superiores al australiano, ninguno de esos países tiene un equivalente a las órdenes de detención preventiva australianas, que permiten la detención de sospechosos de terrorismo durante hasta 14 días sin cargos.

Esas órdenes, introducidas en 2005, se emplearon por primera vez la semana pasada, cuando la policía detuvo a 16 personas en redadas antiterroristas en Sydney.