Protestas en China contra incineradora de basuras

Vecinos de una localidad en el sur de China protestaron por segundo fin de semana contra la construcción de una incineradora de basuras, y el gobierno local prometió no seguir adelante con los planes sin aprobación pública.

La gente se "reunió de forma ilegal" el sábado para protestar en el condado de Boluo, en Guangdong, según un comunicado de la policía. El texto no dio detalles, pero prometía "atacar con firmeza" a los que intentaran alterar el orden público.

Cientos de personas participaron en las protestas, según un residente de la zona contactado por teléfono que sólo se identificó por su apodo, Huang, y que había hablado con testigos. Cinco personas fueron detenidas por la policía, aunque tres fueron liberadas con prontitud, indicó Huang citando a los testigos.

Por su parte la rama local del Partido Comunista prometió en un comunicado "no decidir en absoluto la ubicación" de la incineradora sin una investigación científica previa y la aprobación pública.

China tiene una de las peores estadísticas del mundo en lo que se refiere a contaminación de aire, agua y tierra, y las autoridades comunistas se enfrentan a una creciente resistencia a la construcción de plantas químicas y otras instalaciones que los residentes temen pongan en peligro su salud.

Una protesta en mayo contra los planes de levantar una incineradora de basuras en la ciudad oriental de Hangzhou terminó con al menos 10 manifestantes y 29 policías heridos.

Entre 3.000 y 4.000 personas participaron en las protestas del fin de semana pasado en el condado de Boluo. La policía dijo haber detenido a 24 personas para realizar una investigación.

El comunicado oficial indicó que las autoridades locales "respetan la opinión del público" y el gobierno aceptaría sugerencias de la población sobre dónde construir la incineradora entre el 19 de septiembre y el 19 de diciembre.

La nota añadió que un hombre identificado como Zhou Xiahui había difundido rumores falsos en internet sobre que las autoridades habían aprobado una marcha de protesta el sábado, y se había ordenado su detención durante cinco días como castigo.