Chrysler retira casi 189.000 camionetas

Chrysler está retirando de circulación casi 189.000 camionetas deportivas Jeep Grand Cherokee y Dodge Durango en Estados Unidos para reparación en sus talleres a fin de corregir un problema en la bomba de combustible que puede provocar que los vehículos se detengan.

Un defensor de la seguridad en los automóviles alegó que el llamado a reparación no cubre suficientes modelos, alegando que el mismo problema puede ocurrir en millones de otros vehículos de Chrysler, Jeep y Ram.

El retiro del mercado, publicado el sábado por la Administración Nacional de Seguridad en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) abarca los modelos 2011 con motor V6 de 3,6 litros o motores V8 de 5,7 litros.

Chrysler dice que existe la posibilidad de que falle un relé, lo que eleva el riesgo de un accidente, aunque la compañía dijo que hasta el 25 de agosto desconocía algún tipo de accidente o lesión relacionado con el defecto.

La compañía comenzó a investigar el problema en octubre de 2013 y lo rastreó hasta un resorte que puede deformarse por el calor.

La falla podría hacer también que los vehículos no arranquen o que la bomba de combustible siga trabajando a pesar de que el motor esté apagado.

El llamado a reparación cubre camionetas deportivas construidas a partir del 25 de enero de 2010 hasta el 20 de julio de 2011, según los documentos de la NHTSA.

La organización The Center for Auto Safety, un grupo de defensa sin fines de lucro fundado por Ralph Nader, dijo que el retiro es insuficiente porque más de 5 millones de vehículos de Chrysler tienen el mismo módulo de control de potencia de la bomba de combustible como las camionetas Grand Cherokee y Durango.

"Chrysler debería retirarlos todos", afirmó el sábado Clarence Ditlow, director ejecutivo del centro.