EEUU: Descartan que mexicano baleado fuera amenaza

Un mexicano que fue baleado por un agente de la Patrulla Fronteriza hace cuatro años en Arizona no representaba amenaza alguna, de acuerdo con una carta de fiscales federales en el estado que revisaron el caso.

Jesús Castro Romo, de Nogales, Sonora, fue herido de bala en el estómago el 16 de noviembre de 2010, cuando cruzaba sin permiso hacia el desierto de Arizona desde México.

A pesar de la conclusión de los fiscales federales, otros fiscales en Colorado que revisaron el caso consideraron justificado el proceder del otrora agente Abel Canales en el incidente.

Canales, en un caso ajeno, se declaró culpable de aceptar un soborno y de permitir el paso de un camión cargado con drogas y contrabando en un puesto de control en la carretera interestatal 19 en Arizona.

El caso fue asumido por fiscales de Colorado debido a que el distrito de Arizona tenía conflicto de intereses en el asunto.

El gobierno federal enfrenta ahora una demanda a causa del incidente. Un juicio civil concluyó a finales de julio, pero el juez federal del caso había solicitado a ambas partes que presentaran más información.

El incidente ocurrió cerca del cañón Walker, cuando Canales detectó a Castro Romo y otros seis inmigrantes que caminaban por el desierto. Canales, que iba a caballo, detuvo al grupo y les dijo que permanecieran en el suelo mientras llegaban otros agentes.

Canales dijo a los investigadores que Castro Romo levantó una piedra pero la soltó cuando se ordenó que la dejara. Canales cree que el inmigrante después hizo un movimiento que indicaba que recogería nuevamente la piedra, pero Canales no vio que Castro Romo la tuviera en la mano, según la carta de la oficina del fiscal federal en Arizona.

La carta, que firmó el ex procurador federal Dennis Burke, explicaba por qué los fiscales declinaron encausar a Castro Romo por atacar a un agente federal. "Sería difícil, si no imposible, demostrar que Castro Romo tenía la intención de cometer una agresión contundente. Es claro que nunca arrojó una roca", dice la carta.

Castro Romo quedó con lesiones permanentes y sólo puede trabajar en empleos de poca exigencia física, según la demanda.