NFL busca políticas de conducta para sus jugadores

Más desafiante que apenado, el comisionado de la NFL no anunció cambios sustanciales en su primera comparecencia pública tras una semana en que la liga ha sido vilipendiada por su respuesta a los numerosos escándalos de violencia doméstica protagonizados por sus jugadores.

En solo algo Roger Goodell fue rotundo: no contempla renunciar.

Goodell no entró en muchos detalles el viernes sobre cómo la liga responderá a una oleada de casos de violencia doméstica. Dijo que la NFL procurará tener en vigencia un nuevo código de conducta personal para el Super Bowl.

"Desafortunadamente, durante las últimas semanas, hemos visto demasiado de la NFL cometiendo errores", señaló. "Eso empieza conmigo".

La liga ha enfrentado una imparable avalancha de críticas por no haber actuado con suficiente rapidez o énfasis respecto a los casos de abuso doméstico.

El comisionado reiteró que metió la pata en el manejo del caso de Ray Rice, el estelar running back de los Ravens de Baltimore.

"Los mismos errores no pueden repetirse", dijo.

Goodell indicó que planea reunirse la semana próxima con el jefe del gremio de jugadores, DeMaurice Smith, y que consultarán con expertos independientes para evaluar el reglamento de la liga.

Uno de los aspectos que serán abordados será la función que cumple Goodell en cuanto a imponer sanciones. El comisionado ahora supervisa todos los casos de conducta personal, decidiendo culpabilidad y sanciones.

El comisionado dijo creer que cuenta con el apoyo de sus jefes, los dueños de los equipos de la liga.

"Eso me ha quedado claro", subrayó.

El comisionado y algunos equipos de la NFL han sido duramente criticados por ser benévolos o por haber retrasado el castigo a Rice, Adrian Peterson y otros jugadores implicados en casos recientes de violencia doméstica. Menos de tres semanas después de haber iniciado la campaña, cinco de estos casos han acaparado titulares, siendo los otros los de Greg Hardy, Ray McDonald y Jonathan Dwyer.

Peterson, running back de los Vikings; Hardy, defensive end de Panthers de Carolina; y Dwyer, running back de Arizona, integran una lista del comisionado de exenciones especiales y están recibiendo salario mientras enfrentan sus respectivos procesos legales. McDonald, un defensive end de los 49ers de San Francisco, sigue entrenando y jugando con el equipo mientras está siendo investigado como sospechoso de violencia doméstica.

Mientras los casos van saliendo a la luz, grupos como la Organización Nacional de la Mujer (NOW por sus siglas en inglés) y socios y patrocinadores de la liga han arremetido contra la NFL para que muestre interés en lidiar con ellos. El Congreso de Estados Unidos también está atento para ver cómo reacciona la NFL.

Terry O'Neill, presidenta de NOW, reiteró su reclamo de que Goodell renuncie.

"El comisionado de la NFL, Roger Goodell, no dijo nada hoy que indique que sacará a la NFL de su atolladero", señaló O'Neill en un comunicado de prensa. "Lo que el señor Goodell no parece entender es que debe realizar cambios fundamentales en la liga".

En respuesta a las críticas, la NFL anunció su asociación con un programa de asistencia vía telefónica sobre violencia doméstica y un centro de recursos contra la violencia sexual.

Goodell además indicó en un memo enviado a los equipos el jueves por la noche que dentro de los próximos 30 días, todo el personal de la NFL y de los equipos participará en sesiones educativas sobre violencia doméstica y agresión sexual. El memo subrayó que la liga trabajará con el sindicato para ofrecer la "información y herramientas para comprender e identificar la violencia doméstica y la agresión sexual".