Unos 50 muertos en ataques aéreos en Siria

Ataques aéreos del gobierno sirio mataron a unas 50 personas esta semana en una ciudad controlada por la oposición, en bombardeos al parecer dirigidos contra un comandante rebelde, según dijeron activistas el miércoles.

La cifra de víctimas es más alta de lo normal, incluso para la dura situación en la guerra civil siria, que ya está en su cuarto año. Entre los muertos había una madre y sus cinco hijos, que perecieron bajo los escombros; un comandante rebelde y varios combatientes en la ciudad central de Talbiseh, indicó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Reino Unido.

El grupo, que obtiene su información de una red de activistas sobre el terreno, dijo haber contado 48 muertos en dos días de ataques aéreos el lunes y el martes.

Un colectivo activista local de Talbiseh dio una información similar.

Los dos grupos indicaron que era probable que la cifra de muertos superase los 50, ya que los vecinos aún estaban sacando cuerpos de entre los escombros.

"Los residentes se levantaron de la masacre de ayer, sólo para presenciar otra aterradora masacre", dijo el colectivo local en una actualización de Facebook, describiendo Talbiseh como una ciudad "destruida" y "llena de civiles y desplazados que no pueden encontrar pan para comer, perseguidos por los proyectiles de las tropas del régimen".

En videos subidos a internet tras los combates se veía a un hombre llorando con su bebé muerto en brazos, y a varios vecinos rezando sobre los cuerpos amortajados de una madre y sus cinco hijos. Los videos parecían genuinos y se correspondían con la información de la Associated Press sobre los acontecimientos.

Los medios estatales sirios dijeron el martes que el ejército había atacado una reunión de "terroristas", el término que emplean para los rebeldes armados. El Observatorio dijo que entre los muertos había miembros destacados de un grupo rebelde, sin identificarlos.

Más de 190.000 personas han muerto en el conflicto sirio desde su inicio en 2011, según Naciones Unidas, en lo que se ha convertido en una intrincada guerra civil.