Debilitada Odile avanza por México hacia Arizona

El gobierno mexicano inició la tarde del martes la evacuación turistas nacionales y extranjeros varados en Baja California Sur después del paso del huracán Odile, mientras los habitantes de la zona afectada regresaban a sus hogares en ruinas y miles continuaban sin luz ni agua.

Los restos de la debilitada Odile, que ha sido degradada de huracán de categoría 3 a tormenta tropical, se dirigían hacia Arizona, en Estados Unidos. Se esperaba que llegase a Arizona el miércoles por la noche y afectase sobre todo a la zona de Tucson, aunque los meteorólogos señalaron que también Phoenix podría verse azotada por lluvia y fuertes vientos.

La Secretaría de Gobernación informó de la puesta en marcha del puente aéreo con aviones militares y comerciales que trasladarían a los turistas desde La Paz y Los Cabos a Tijuana (en la frontera con EEUU), Mazatlán (Sinaloa), Guadalajara (Jalisco) y la Ciudad de México, donde los extranjeros serían atendidos por sus respectivos servicios consulares.

Las autoridades indicaron que estimaban poder evacuar en las próximas 48 horas a los 30.000 visitantes en este turístico destino, 26.000 de ellos extranjeros, la mayoría de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido.

"Por no decir otra cosa, diré que ha sido una experiencia interesante", explicó vía telefónica desde Mazatlán Fatai Oshi-Ojuri, un turista de California que fue uno de los primeros en tomar un vuelo de evacuación. El aeropuerto de Los Cabos, señaló, "parecía sacado de una escena de la serie 'The Walking Dead''', con los techos caídos, los cables sueltos, los ventanales hechos añicos y todo inundado.

Un barco se dirigía hacia Baja California Sur con ayuda humanitaria, y las autoridades trabajaban para restablecer el suministro eléctrico, de agua y de teléfono.

Estaba previsto que el presidente de México, Enrique Peña Nieto, visitara la zona más tarde.

Responsables de emergencias indicaron que 135 personas habían sido atendidas por heridas leves producidas por cristales rotos y objetos caídos, pero no había muertos ni heridos de gravedad por el momento aunque sí cuantiosos daños materiales.

Para el martes por la noche, Odile había dejado Baja California y cruzaba el golfo de California. Se esperaba que alcanzase Arizona como depresión tropical. Los meteorólogos advirtieron de que aún podía provocar peligrosas inundaciones y deslizamientos de tierra.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos indicó que el martes por la noche, Odile presentaba unos vientos máximos sostenidos cercanos a los 85 kilómetros por hora (50 millas por hora). Su centro se encontraba unos 135 kilómetros (85 millas) al sur de Puerto Peñasco y avanzaba hacia el norte a unos 9kph (6mph).

Más al sur en el Pacífico, la tormenta tropical Polo tenía su centro 325 kilómetros (200 millas) al sur de Zihuatanejo, con vientos máximos sostenidos de 85 kph (50mph). Polo avanzaba a 19 kph (12 mph) con rumbo noroeste. El centro de huracanes indicó que la tormenta podría convertirse en huracán el miércoles por la noche.