Argentina molesta con responsable de embajada EEUU

El canciller Héctor Timerman manifestó el martes el malestar y rechazo de Argentina a las declaraciones periodísticas del embajador interino de Estados Unidos relacionadas con el conflicto con los bonistas litigantes.

Timerman le notificó a Kevin Sullivan, encargado de negocios y responsable de la sede diplomática hasta tanto sea designado un embajador, que "de repetirse este tipo de intromisiones en los asuntos internos de Argentina se adoptarán las más severas medidas estipuladas en la Convención de Viena sobre la conducta de los representantes diplomáticos", dijo un comunicado de la Cancillería.

En declaraciones al diario Clarín, con el que el gobierno de la presidenta Cristina Fernández está enfrentado, Sullivan se refirió al conflicto de Argentina con los fondos de inversión que exigen que el país les pague al menos 1.500 millones de dólares en bonos en cese de pagos desde 2001, tal como ordenó un fallo del juez de Nueva York Thomas Griesa que este año dejó firme la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos.

En declaraciones exclusivas a Clarín, el diplomático señaló que "es importante que la Argentina salga del default lo antes posible para poder retornar a la senda del crecimiento económico sustentable y atraer la inversión que necesita".

Timerman le replicó a Sullivan que "Argentina ha honrado todos sus compromisos en tiempo y forma en las condiciones que lo ha acordado en el 2005 y el 2010" cuando llevó a cabo canjes de deuda que fueron aceptados por el 92,4% de los bonistas "y lo seguirá haciendo". Una minoría de los acreedores que no aceptaron esas reestructuraciones fueron los que litigaron contra el país.

"Los dichos sobre un supuesto default por parte del diplomático no tienen ningún asidero fáctico, sino que coinciden con la postura de los fondos buitre", señaló el comunicado.

Asimismo indicó que el encargado de negocios parecía "ignorar" la ley aprobada recientemente por el Congreso argentino que contempla el pago al 100% de los acreedores y que "debió ser sancionada para subsanar la situación creada por la incumplible sentencia" de Griesa, "que impide el cobro a los acreedores que aceptaron los canjes".

La norma fue aprobada con el peso del oficialismo para sortear el bloqueo que a fines de junio aplicó Griesa al cobro de vencimientos de títulos por unos 540 millones de dólares por parte de los bonistas que entraron a los canjes, al entender que los fondos que ganaron el juicio contra Argentina deben cobrar antes y al contado los 1.500 millones de dólares.

La imposibilidad de cobrar esos vencimientos hizo que calificadoras de riesgo declarasen a Argentina en default el 30 de julio.

El canciller recordó que "el propio gobierno norteamericano conoce las consecuencias perversas de la sentencia del juez Griesa, tal como expresó en abril de 2012 en su presentación como amicus curiae de la República Argentina".

Asimismo, Timerman le expresó al diplomático que su país "deplora que Estados Unidos no haya aceptado dirimir las responsabilidades de su Estado por el daño ocasionado por su Poder Judicial ante la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas, donde jueces independientes hubieran resuelto la cuestión aplicando criterios legales, equitativos y justos".

También le comunicó que Argentina lamenta que Estados Unidos no se haya unido "al amplio consenso logrado en las Naciones Unidas sobre la necesidad de establecer un Marco Legal Regulatorio para la Reestructuración de Deudas Soberanas".

En sus declaraciones a Clarín, Sullivan dijo que su país no apoyaba ese debate en la ONU: "No nos parece el ámbito para encontrar una solución eficiente", señaló.

Cuando se le preguntó cuál era el marco adecuado, Sullivan afirmó: "Es mucho mejor trabajar sobre mecanismos de mercado que ya existen para emitir deuda soberana antes que crear una convención en ONU o ir a La Haya".