Niño con tumor recibe tratamiento en Praga

El niño británico Ashya King fue sometido en Praga a su primera sesión de terapia de haces de protones para tratar su tumor cerebral, una semana después que llegó desde España.

El caso del pequeño de cinco años causó furor internacional cuando sus padres lo retiraron de un hospital inglés el mes pasado sin consentimiento médico para internarlo en España. La policía británica persiguió a sus padres hasta España, pero luego cancelaron la orden de arresto.

Los padres del pequeño, Brett y Naghmeh King, libraron una batalla para conseguir el tratamiento de protones, que ataca los tumores más directamente que la radioterapia pero que todavía no está disponible en Gran Bretaña para los enfermos de tumor cerebral.

Un niño checo de 11 años que tenía la misma enfermedad que Ashya y que fue tratado con terapia de protones tiene un consejo para el pequeño británico.

"No puede decirse a sí mismo 'Estoy enfermo, no voy a hacer nada''', dijo Miki Roth a The Associated Press. "Debería leer o hacer ejercicio, tratar de caminar, ejercitar las piernas con terapeutas que lo visiten".

A Miki le diagnosticaron meduloblastoma hace unos dos años. Después de una operación quirúrgica recibió terapia de radiación en el Centro de Terapia de Protones en Praga.

El tratamiento funcionó bien para Miki, quien llegó en silla de ruedas al hospital y que caminó por sus propios medios después de 30 sesiones, seguidas de un año de quimioterapia en el hospital Motol de la capital checa.

El tratamiento del lunes para Ashya fue el primero de 30 sesiones de radiación previstas, dijo el centro de protones, combinado con quimioterapia en Motol, donde fue internado la semana pasada.

Por pedido de la policía británica, los padres de Ashya fueron arrestados en España el 30 de agosto. Los padres habían viajado a España para vender un departamento que poseían allí a fin de recaudar dinero para la operación checa. Pasaron una noche en la cárcel, pero fueron liberados después que las autoridades británicas cancelaron una orden de arresto.