Mundial: Serbia vence a Francia y es finalista

Milos Teodosic anotó 24 puntos y Serbia avanzó a la final de la Copa del Mundo de basquetbol al imponerse el viernes 90-85 a Francia.

Los serbios se medirán el domingo a Estados Unidos, el campeón defensor, que marcha invicto en el certamen.

"No vamos a asustarnos, de ninguna manera", dijo Krstic, ex pívot de la NBA, que juega ahora en Europa. "Tenemos mucha confianza y va a haber una oportunidad. Quizás algunos jugadores nunca tuvieron esa oportunidad de jugar contra Estados Unidos, contra un gran equipo estadounidense en la final de una Copa del Mundo. Es una oportunidad tremenda para hacer algo muy grande en nuestras vidas".

Estos equipos no se enfrentan a nivel de selecciones mayores desde que Serbia se convirtió en una nación independiente.

"Todos los jugadores, cuando eran niños, soñaron con jugar en la final de una Copa del Mundo, especialmente contra Estados Unidos", consideró Teodosic.

La final constituye un logro asombroso de Serbia en este Mundial. El equipo se coló apenas entre los 24 participantes al finalizar séptimo en la eliminatoria europea del año anterior.

Dentro del poderoso Grupo A, los serbios tuvieron una foja de apenas 2-3, con lo que consiguieron apenas el cuarto puesto, último que otorgaba un boleto para los octavos de final.

Luego, el equipo revivió. Apabulló 90-72 a Grecia, que marchaba invicta, en la ronda de los 16 mejores, y trituró 84-56 a Brasil en cuartos.

"Creo que algo hizo 'clic''', explicó Krstic. "Hablamos mucho en los vestuarios, y nuestro entrenador nos dio confianza. Siempre hablaba con nosotros, creía en nosotros... no puedo explicarlo".

Teodosic ayudó a que Serbia tomara una ventaja de incluso 18 puntos, pero Nicolas Batum, de los Trail Blazers de Portland, lideró una reacción impresionante de los franceses, en un encuentro en que totalizó 35 unidades.

Boris Diaw, de los Spurs de San Antonio, aportó 13 unidades a la causa de Francia, que se medirá el sábado a Lituania por la medalla de bronce.

Francia sorprendió a la anfitriona España en los cuartos de final. Así, se frustró el esperado duelo entre los ibéricos y los estadounidenses en la final.

Los franceses, campeones europeos, tuvieron un mal comienzo en la semifinal, y ni siquiera su gran actuación en el último cuarto bastó para empatar el encuentro.

"Por la forma en que jugamos la primera mitad, no merecíamos ganar el partido", reconoció Diaw. "Incluso cuando tratamos de reaccionar, Serbia mereció el triunfo".