Bachelet: Chile necesita más verdad y justicia

La presidenta chilena Michelle Bachelet dijo el viernes que su país necesita más verdad y justicia, y por eso su gobierno derogará la ley de amnistía sancionada durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) para las violaciones a los derechos humanos ocurridas entre 1973 y 1978.

"Hemos creído que a 41 años del golpe de estado que conmemoramos ayer 11 de septiembre Chile tiene que seguir avanzando en más verdad, más justicia y en reparación", dijo Bachelet en una rueda de prensa celebrada en Montevideo junto a su par uruguayo José Mujica.

"Mucha gente en nuestro país está muriendo, y está muriendo sin la verdad. Y queremos la unidad del país, pero hermanándonos con la verdad. Y es por eso que hemos tomado estas medidas", agregó la presidenta chilena.

Bachelet agregó que otras iniciativas en el mismo sentido se irán conociendo en los próximos días, siguiendo la línea trazada en su programa de gobierno en derechos humanos.

Mujica y Bachelet firmaron, entre otros, un acuerdo para que los dos países intercambien información sobre violaciones de derechos humanos cometidas durante sus respectivas dictaduras.

Los presidentes también conversaron sobre la posibilidad de recibir presos que Estados Unidos retiene en Guantánamo, sin haber pasado por un proceso judicial, por sus supuestos vínculos con el terrorismo islámico. Mujica dijo que Uruguay se ofreció a recibir a los presos porque dar "refugio y hospitalidad es una cuestión de principios a favor de la humanidad", pero que la llegada todavía no se concretó porque "necesitamos el íntimo convencimiento de que lo que traemos al Uruguay no es un problema de seguridad".

Bachelet apoyó los dichos de Mujica, pero no fue más allá del anterior anuncio de su gobierno respecto a que la posibilidad de recibir presos de Guantánamo está siendo analizada. "Recién estamos en el proceso de haber iniciado esta conversación y se evaluará en su justo término", señaló.

La presidenta de Chile también se interesó por la ley que hizo de Uruguay el primer país con un mercado regulado de marihuana, todavía en vías de aplicación. "Tenemos el compromiso de revisar la legislación actual", dijo Bachelet, quien dijo que las leyes actuales chilenas no han sido eficaces para combatir el narcotráfico y reducir el consumo de drogas por parte de la población.

El jueves en Santiago, en el marco del nuevo aniversario del golpe militar que derrocó en 1973 al presidente socialista Salvador Allende, el ministro de Justicia, José Antonio Gómez, había anunciado que Bachelet solicitaría al congreso que debata con suma urgencia un proyecto que duerme en el parlamento desde 2006, que busca anular o derogar la ley de amnistía.

La ley de amnistía es un legado del régimen militar de Pinochet, que permite a los violadores a los derechos humanos no ir a la cárcel, aunque su derogación o anulación será más bien simbólica y no tendrá efectos prácticos porque los jueces dejaron de aplicarla en 1998.

La norma cubre el período septiembre de 1973 a abril de 1978, época en que se cometieron las peores violaciones a los derechos humanos. El gobierno necesita mayoría simple para aprobar el proyecto, y cuenta con más legisladores en ambas cámaras.

Bachelet también hizo el jueves un enérgico llamado para que civiles y militares entreguen la información que tengan sobre los desaparecidos durante la dictadura.