Finalmente descansan en paz 13 veteranos de guerra

Trece veteranos militares cuyos restos permanecieron en una morgue de Detroit sin ser reclamados finalmente fueron sepultados el jueves tras una procesión de 96 kilómetros (60 millas) en la cual policías estatales en motocicletas acompañaron las 13 carrozas fúnebres al cementerio.

Los cuerpos sepultados en el Cementerio Nacional Great Lakes en Holly Township fueron los últimos de 200 que nadie reclamó y que permanecían bajo custodia de la oficina del médico legista del Condado Wayne. Los entierros civiles fueron completados el mes pasado. Algunos de los cuerpos estuvieron en el depósito de cadáveres tres años antes de ser sepultados. Una coalición privada intervino cuando el condado no pudo pagar el costo.

"Esto pone fin a un tiempo muy trágico en nuestra comunidad", dijo el doctor Richard Krugel, presidente de El Fondo Judío, durante la ceremonia. Su organización fue un participante importante en la coordinación de los funerales.

De los 13 veteranos sepultados el jueves, sólo uno --el veterano de la era de Vietnam Roland Dukes-- tuvo un familiar presente, quien recibió una bandera que cubría su ataúd.

"Agradecemos que lo hayan honrado. Ha pasado mucho tiempo. Fue una ceremonia hermosa", dijo Shimeca Jackson, sobrina de Dukes.

Los preparativos fúnebres fueron coordinados por el Missing in America Project, que también encabezó los esfuerzos para identificar y verificar el registro de servicio militar de cada uno de los veteranos fallecidos.

David Techner, director de pompas fúnebres de la Capilla Ira Kaufman en Southfield y miembro de la coalición responsable de los funerales, dijo nunca ocurrirá nuevamente tener "cientos de cadáveres apilados en la morgue". Esto es debido a lo que llamó "Iniciativa 91", la cual requiere que la coalición intervenga y sepulte o incinere un cadáver que no sea reclamado en un plazo de 90 días.

El mayor Carl Livingston, capellán de la Guardia Nacional del Ejército, dijo durante el funeral que "todos los militares solamente quieren regresar a casa".

Estos hombres hicieron justamente eso, agregó.

"Descansen en paz, queridos camaradas de armas", dijo Livingston, antes de realizar un saludo a los 13 ataúdes cubiertos con bandera que se encontraban atrás de él.