Republicanas batallan por asegurar su futuro

Elise Stefanik lucha por hacer historia en el corazón de las montañas Adirondack, un amplio espacio rural en el norte del estado de Nueva York que, como el Partido Republicano, lucha por crecer.

Diez semanas antes de cumplir 30 años, la aspirante republicana está lista para convertirse en la mujer más joven de cualquiera de los dos grandes partidos en ser elegida al Congreso. Pero primero debe superar a un oponente demócrata bien financiado, a electores escépticos y a barreras dentro de su propio partido, que desde hace mucho han limitado las oportunidades para las mujeres a pesar del impulso por destacar a las mujeres entre sus filas.

Stefanik, quien fue asistente en la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush, espera unirse a la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, donde hay solo 19 mujeres entre 214 hombres. Los demócratas tienen tres veces más mujeres en la Cámara, y cuatro veces más en el Senado, y disfrutan entre el electorado femenino nacional de una ventaja perenne que los republicanos están desesperados por borrar.

"Para nadie es noticia que los republicanos han batallado por llegar a los electores en mi grupo específico, jóvenes profesionales solteras, que fue uno de los bloque electorales más entusiastas del presidente Barack Obama", dijo Stefanik durante un recorrido reciente por pequeños negocios a lo largo de la activa calle principal de Old Forge. "En este distrito hay apetito por un nuevo tipo de republicano". Stefanik trabajó por derrotar a Obama como miembro de la campaña de Mitt Romney,

El "problema de las mujeres" en el partido quedó bien documentado en el informe postelectoral del Comité Nacional Republicano en 2012, y ayudó a crear un programa instituido por los representantes republicanos el verano pasado, llamado Proyecto Crecer, que incluye nuevos esfuerzos en materia de reclutamiento, capacitación y financiamiento para candidatas prometedoras a nivel nacional. Stefanik es una de las beneficiarias del programa, que está activo en todo el país.

Es un esfuerzo a largo plazo, dicen autoridades republicanas, y resulta crítico para el futuro del partido.

"El trabajo de los comités del partido es reclutar a los mejores candidatos posibles y este ciclo tenemos a un destacado grupo de candidatas en todo el país", dice Andrea Bozek, portavoz del Comité de Campaña de la organización nacional republicana, que lidera el Proyecto Crecer.

Pero la iniciativa ha demorado en generar resultados. La cantidad de republicanas listas para presentarse en la boleta a la Cámara este otoño es aproximadamente la misma que en elecciones anteriores, según Debbie Walsh, directora del Centro sobre Mujeres Estadounidenses y Política de la Universidad Rutgers. En las elecciones de 2010 y 2012 hubo 47 republicanas en las boletas, una baja en comparación con el máximo de 53 candidatas en 2004. Este noviembre habrá por lo menos 51 después de las primarias del martes.

"Hay mucha atención sobre las mujeres en general en esta elección", dijo Walsh. "Pero es una trayectoria que parece avanzar en la dirección equivocada".

El futuro de Stefanik no está claro, pero tiene suerte de haber llegado hasta aquí.

La representante Ann Wagner, republicana por Missouri, está ayudando a candidatas de su partido en todo el país y dijo que sólo ha identificado a entre cinco y siete mujeres de primera línea que pudieran integrar la próxima legislatura. La lista incluye a Martha McSally, de 48 años, residente de Arizona y coronela retirada de la Fuerza Aérea; Mia Love, de 38 años y de Utah, y Barbara Comstock, de 55 años, de Virginia, y ex asistente de la Cámara.

"Es algo que va a demorar", dijo Wagner de la iniciativa republicana. "No es un esfuerzo para una sola elección".