Libre campesino que estuvo preso por error de EEUU

El carpintero colombiano Ariel Josué Martínez recuperó la libertad el miércoles luego de que Estados Unidos reconoció que se equivocó cuando lo hizo detener con fines de extradición por el delito de lavado de activos, se informó oficialmente.

Martínez, de 42 años, salió de la cárcel La Picota, en el sur de Bogotá, hacia las 8:45 de la noche (0145 GMT del jueves) tras seis meses de arresto, indicaron autoridades penitenciarias.

Temprano, la oficina de prensa de la Fiscalía explicó que el Departamento de Justicia de Estados Unidos se comunicó con la Oficina de Asuntos Internacionales de la Fiscalía colombiana para informarle que se había equivocado y que, por tanto, retiraba el pedido de extradición. Aunque no entregó más detalles, un funcionario de la cúpula de la Fiscalía le dijo a The Associated Press que el gobierno estadounidense indemnizaría al ciudadano colombiano por el yerro cometido.

Sobre las 17:00 (2200 GMT) la Fiscalía informó que acababa "de recibir del Ministerio de Relaciones Exteriores la notificación oficial de la Embajada de Estados Unidos (en Bogotá) formalizando el retiro de la solicitud de extradición del detenido Ariel Josué Martínez".

El martes, el gobierno había detenido temporalmente la extradición a Estados Unidos de Martínez hasta tanto Washington verificara que no se trataba de una equivocación.

La mañana del miércoles, el carpintero ofreció una entrevista a la emisora local Blu Radio y, tras pregonar su inocencia, le pidió al presidente Juan Manuel Santos que se preocupara por su caso.

"Yo sé que nunca van a tener pruebas porque yo soy inocente", aseguró Martínez, quien era requerido por la Corte Distrital de Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida por su presunta participación en el crimen de lavado de activos.

"Gracias a Dios se hizo justicia. Nunca dudé de él porque lo conozco como la palma de mi mano", sostuvo en diálogo telefónico con la AP Betty Pérez, esposa de Martínez y con quien tiene dos hijos.

Añadió que tan pronto su esposo llegue a San Vicente del Caguán, en el departamento de Caquetá y a 280 kilómetros al suroeste de la capital colombiana, le pedirá que formalicen su matrimonio (viven en unión libre) e hizo hincapié en que "lo vamos a recibir como se lo merece: como una persona honrada y humilde, como él ha sido siempre".

El caso de Martínez llamó la atención en el país por cuanto toda la comunidad de San Vicente del Caguán insistió en su inocencia, incluida la Iglesia Católica.

Aunque la Corte Suprema de Justicia colombiana y el propio mandatario Santos habían dado luz verde a la extradición de Martínez, la sensación generalizada en Colombia era que podría tratarse de un homónimo suyo o que manos criminales utilizaron sus datos personales para actos ilícitos.

Según dijo Martínez, "de Estados Unidos llegó que (un requerimiento por) lavado de activos, que se hizo en cinco días por correo electrónico, pero yo ni sé prender un computador".

En el documento de la Corte Suprema, mediante el cual se autorizó la extradición de Martínez, hay registros de un aparente lavado de activos por más de 911.000 dólares a través de transferencias electrónicas.

Para el ex fiscal general Guillermo Mendoza Diago (2009-2011), con errores como el cometido en contra del carpintero, el tema de la extradición se debe replantear. "Hay que replantearla de tal manera que se le den facultades a la Corte Suprema (de Colombia) para examinar con más detalle los requisitos de la extradición".

Recordó que a "la Corte se la da un traslado para que emita un concepto sobre la legalidad, es decir, sobre si no es un delito político, si hay un 'indicment' y cosas por el estilo". Por eso insistió en que "a la Corte se le debe dar facultades para evaluar la prueba que tienen en Estados Unidos" contra la persona pedida en extradición.

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César García, corresponsal de AP en Bogotá, contribuyó con este despacho