Hawái estudia sacar a los sin techo de Waikiki

Un plan para trasladar a la población sin techo de Hawái lejos de sus centros turísticos podría enviar a las familias sin techo a acampar en una remota isla principalmente industrial, que se utilizó durante la Segunda Guerra Mundial como campo de internamiento para estadounidenses japoneses y que acoge una planta de tratamiento de aguas residuales y antiguo vertedero.

La idea de trasladar temporalmente a algunos de los estimados 4.700 sin techo de Oahu lejos de los complejos turísticos de Sand Island forma parte de la remesa de propuestas que está estudiando la ciudad para afrontar su antiguo problema de personas sin hogar.

Presionado por la industria turística, el consejo municipal de Honolulu votará el miércoles sobre varias propuestas para prohibir sentarse, tumbarse, defecar y orinar en las aceras de Waikiki y otros lugares públicos.

"Estamos presionando para que sea ilegal dormir en las aceras de Waikiki, porque hemos oído de nuestra industria hotelera que está muy preocupada por mantener Waikiki como un destino atractivo para visitantes", comentó el portavoz del alcalde Kirk Caldwell, Jesse Broder Van Dyke.

Caldwell recibe cada semana cartas de turistas, especialmente procedentes de Asia, que escriben para quejarse por interacciones que tuvieron con la población sin techo de Hawái, dijo Broder Van Dyke. Las quejas van desde ver a alguien orinar en público a descontento después de que una persona ebria se enfrentara con una familia.

Los desamparados de Waikiki dicen que si se aprueba, la propuesta no cambiará mucho sus vidas porque ya se les suele multar por acampar, recibiendo sanciones que no pueden pagar.

La administración de Caldwell está trabajando en un programa que ofrecería unidades de vivienda permanentes para los individuos sin hogar de forma crónica en la isla de Oahu, para dar cobijo a la gente en las comunidades donde viven.

Pero aunque se han aprobado 45 millones de dólares para el programa, pasará en torno a un año hasta que estos alojamientos puedan habitarse, señaló el portavoz municipal. Por eso, la ciudad trabaja en el "Centro de transición" de Sand Island, que estaría operativo entre uno y tres años, dijo.

Allí, la ciudad ofrecería seguridad nocturna, baños portátiles y autobuses para que los residentes pudieran conectar con el servicio de autobús público. El lugar elegido acogerá a unas 100 personas, lo que hace que los defensores de los sin techo se pregunten dónde irá el resto de la población.