ONU aprueba propuesta reestructuraciones de deuda

La Asamblea General de las Naciones Unidas votó el martes a favor de negociar un nuevo marco jurídico multilateral que proteja las reestructuraciones de deuda de ataques especulativos.

El voto fue una victoria para Argentina, que lleva más de una década de batalla judicial contra varios fondos de inversión estadounidenses que le exigen la cancelación de títulos en cese de pagos.

La propuesta fue aprobada por 124 votos a favor, 11 en contra y 41 abstenciones. Estados Unidos fue uno de los países que se expresó en contra declarando que la resolución "generaría incertidumbre en el mercado".

El canciller argentino Héctor Timerman  dijo que la resolución facilitará la creación de un nuevo sistema "que respete a la mayoría de acreedores y permita a los países salir de la crisis de forma sustentable".

"Hemos decidido cambiar el futuro", declaró Timerman después de saberse el voto.

La resolución establece empezar a negociar un marco regulador para los procesos de reestructuración de deuda soberana "con miras a, entre otras cosas, aumentar la eficiencia, la estabilidad y la previsibilidad del sistema financiero internacional".

Un juez neoyorquino ordenó en 2012 que Argentina no puede pagar a los bonistas que aceptaron los canjes de deuda que realizó el país en 2005 y 2010 si no paga también a los inversores que compraron esos títulos a precio de ganga y luego no aceptaron las condiciones establecidas en esos canjes.

Esos últimos son conocidos en Argentina como "fondos buitre" y exigen al país latinoamericano el pago de al menos 1.500 millones de dólares. Argentina se niega a cumplir con la sentencia del juez de Nueva York Thomas Griesa que la obliga a pagar esa cantidad. Debido al conflicto, las agencias calificadoras declararon a Argentina en default técnico a fines de julio.

El marco regulatorio que busca Argentina en la ONU pretende fijar normas que impliquen que si la mayoría de los acreedores acepta las condiciones de una reestructuración de deuda ésta debe ser aceptada por la totalidad de los tenedores de bonos.