Fallece el primer obispo hispano de San Diego

Cirilo Flores era un abogado cuando a la mitad de su vida decidió modificar su vocación y se convirtió en sacerdote católico, lo que lo llevó a desempeñarse un breve período como el primer obispo hispano de San Diego.

Flores, que falleció el sábado a los 66 años debido a un cáncer de próstata, hizo una prioridad de su labor el reclutar a hombres y mujeres que, como él, tenían un deseo de servir a la Iglesia pero no siempre estuvieron conscientes de ello, dijo John Bertrand, presidente de la rama en San Diego de la sociedad católica Caballeros de Colón.

"Su historia es típica de otros hombres con vocaciones tardías", declaró Bertrand el domingo. "Como que entra en su mente durante la universidad o la secundaria y como que la rechazan... De vez en cuando él solía pensar en ello y finalmente dijo 'esto es demasiado fuerte'''.

Flores fue ordenado sacerdote en 1991 a los 42 años. Se había graduado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Stanford y se desempeñó como abogado en el sur de California durante 10 años antes de entrar al seminario.

Laboró en varios templos de la diócesis de Orange, al sur de Los Ángeles, hasta que fue nombrado obispo auxiliar de la diócesis en 2009. En 2012 fue designado coadjutor de la diócesis de San Diego, lo que lo colocaba en línea para reemplazar a Robert Brom, que se retiró al cumplir 75 años.

Flores se convirtió en obispo en septiembre de 2013, puesto en el que supervisaba a casi un millón de católicos en los condados de San Diego e Imperial.

Nació el 20 de junio de 1948 en Corona, al este de Los Ángeles, el tercero de seis hijos. El periódico U-T San Diego reportó que su padre, también de nombre Cirilo, era un inmigrante oriundo del estado mexicano de Sinaloa, en la costa del Pacífico.

Los Caballeros de Colón se hicieron cargo de la matrícula de Flores en la secundaria Notre Dame de Riverside porque su familia no podía pagarla, dijo Bertrand, y él permaneció activo en esa organización durante toda su vida.

Como obispo era conocido por su estilo gregario y su dedicación a los pobres.

"Ya tuvo un enorme impacto en todo el mundo", señaló Bertrand. "Es casi como un papa Francisco local; es una persona extrovertida, le encanta estar con la gente. No desea casas elegantes".

Flores sufrió un derrame cerebral en su oficina en abril. La Iglesia indicó la semana pasada que su cáncer "había entrado en metástasis, estaba muy avanzado y era muy agresivo", y que no era candidato para recibir quimioterapia debido a la etapa terminal en que se encontraba la enfermedad.

Aún no se efectúan los arreglos para un funeral.