Corte EEUU analizará discriminación en viviendas

No es fácil prevenir que la Corte Suprema decida sobre un asunto una vez los jueces deciden debatir el caso, pero en los últimos dos años, activistas de derechos civiles han conseguido hacerlo, logrando arreglos negociados en un par de casos importantes de discriminación en viviendas, semanas antes de que el máximo tribunal escuche argumentos iniciales.

El objetivo de los activistas fue eliminar cualquier posibilidad de que los conservadores en la corte minen una poderosa doctrina legal que el gobierno de Barack Obama y otros han usado cada vez más para hacer cumplir la Ley de Justicia en Viviendas.

Aunque esos dos acuerdos de última hora aplazaron el asunto, la Corte Suprema pudiera decidir este mes si acepta o no otro caso que reta las llamadas demandas de "impacto disparejo".

En esos casos de impacto disparejo, los demandantes se basan en estadísticas para mostrar que prácticas aparentemente neutrales en viviendas y préstamos inmobiliarios pueden perjudicar desproporcionalmente a minorías raciales, incluso su no existe prueba de intenciones de discriminar. La teoría ha sido usada durante años para mostrar discriminación en casos de empleo, pero las autoridades de Texas están llamando a la Corte Suprema a fallar que no es aplicable a casos de viviendas.

El Departamento de Viviendas de Texas busca revertir un fallo de un tribunal inferior de que el impacto puede ser usado para mostrar que la agencia dirigió ilegalmente viviendas de bajo costo a barrios negros.

Si el máximo tribunal no acepta el caso de Texas, hay al menos otros dos casos transitando las cortes federales que retan la adopción el año pasado por el Departamento de Viviendas y Desarrollo Urbano de regulaciones que específicamente reconocen demandas de impacto disparejo en casos de viviendas.

"Se ha vuelto claro desde el temprano en la era de (el juez supremo John) Roberts que la mejor forma para que grupos liberales ganen ante la Corte Suprema en asuntos aparte de los derechos de los gays es no llegar allí", dijo Rick Hasen, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Carlfornia-Irvine.

Sin embargo, Hansen dijo que no espera que el debate se mantenga fuera de la Corte Suprema porque los oponentes siguen presentando retos legales y los jueces claramente están interesados.

El impacto disparejo ha sido usado durante más de cuatro décadas desde que la Corte Suprema lo adoptó en un caso histórico de discriminación en empleos en 1971, pero la teoría ha emergido en años recientes como eje de los esfuerzos del Departamento de Justicia para combatir prácticas ilegales en el sector de viviendas.

En 2011, el gobierno ganó un acuerdo récord de 335 millones de dólares contra Bank of America para resolver acusaciones de que su unidad Countrywide discriminó contra negros e hispanos al cobrarles honorarios más altos y dirigiéndoles a préstamos de mayor riesgo.

Las demandas han causado la ira de bancos, que dicen que el gobierno solamente debería penalizar actos de discriminación intencional. Grupos de derechos civiles dicen que el argumento de impacto disparejo es necesario para contrarrestar formas de discriminación que son menos abiertas pero perjudican a minorías raciales.