Japón: Primera dama trabaja por derechos femeninos

La primera dama de Japón dijo que ella tiene un calendario tan atareado que a veces el primer ministro tiene que lavar los platos y sacar la basura.

Ése es el tipo de flexibilidad que Akie Abe dice es necesaria para el progreso de las mujeres en Japón.

El primer ministro Shinzo Abe está presionando a las compañías y el gobierno a contratar y promover a más mujeres para permitir que la economía del país crezca y para crear una sociedad en la que "las mujeres puedan brillar". Abe nombró a cinco mujeres el miércoles a su gabinete de 18 miembros.

Aunque Akie Abe, de 52 años, se refiere a sí misma como miembro de "la oposición en el hogar" en ciertos temas favorecidos por su esposo, como energía nuclear, le dijo a The Associated Press el jueves que es una firme partidaria de la política de su esposo de promover el progreso de las mujeres.

En Japón, las mujeres están poco representadas en posiciones de alto nivel en las compañías, el gobierno y en universidades. Tradicionalmente han sido discriminadas en salario y promociones en el mundo empresarial, y a menudo enfrentan obstáculos para avanzar en sus carreras por la falta de respaldo de sus esposos.

Abe, hija del ex presidente de una importante empresa japonesa, Morinaga & Co., dijo que es importante que la sociedad permita a las mujeres suficiente flexibilidad para trabajar de nuevo tras criar a sus hijos u otros acontecimientos que interrumpen sus carreras profesionales.

El partido de su esposo, Liberal Democrático, tiene posiciones conservadoras sobre la igualdad de géneros, pero la primera dama es una mujer de negocios, tiene un bar en el centro de Tokio y apoya a artistas y artesanos locales. Es activa en el mundo de agricultura orgánica y cultiva arroz en Yamaguchi, el pueblo natal de su esposo en el oeste de Japón, además de hacer campaña contra la discriminación a minorías y por la atención al SIDA.

La semana próxima, va a hablar en la Asamblea Mundial de Mujeres en Tokio, un simposio internacional en el que planea mostrar que las mujeres japonesas trabajan seriamente para crear una sociedad que les beneficie.