Campaña de Occidente intenta frenar el yihadismo

Las nuevas leyes facilitan incautar pasaportes. Los presuntos combatientes son obligados a bajar de los vuelos. Las autoridades bloquean fondos y cierran mezquitas radicales.

En internet, las compañías del Valle del Silicio están eliminando material de extremistas de los sitios en línea, como los videos de las recientes decapitaciones de dos periodistas estadounidenses. Y las agencias de inteligencia de Occidente exploran nuevas tecnologías a fin de identificar en las fronteras a los combatientes que tratan de regresar a sus países.

Los gobiernos de Francia e Indonesia han lanzado campañas urgentes para acabar con una de las mayores fuentes de poder del Estado Islámico: los combatientes extranjeros. En el centro de la campaña se encuentra la creciente preocupación de que la organización esté entrenando a la próxima generación de terroristas internacionales.

Tales temores han ganado urgencia a partir de los horrendos métodos del grupo: un combatiente británico es sospechoso de decapitar a dos periodistas estadounidenses, y un francés que combatió con el Estado Islámico es acusado por el mortífero ataque a un museo judío en Bélgica.

Con cada video que circula en las redes sociales, los milicianos obtienen nuevos reclutas.

"De no hacerles frente, estoy seguro que luego de un mes llegarán a Europa y, luego de un mes más, a Estados Unidos", dijo el rey saudí Abdalá el viernes al exhortar a que haya una sólida respuesta internacional a los feroces ataques en Siria e Irak.

Después de que el video del asesinato de un periodista estadounidense surgiera en internet el mes pasado, las compañías de tecnología trazaron planes para retirar tales contenidos de la red mundial, y los implementaron esta semana después de la segunda decapitación, dijo el miércoles una fuente del Valle del Silicio. Cuentas en YouTube y Twitter están entre las que fueron cerradas inusualmente pronto. De acuerdo con los términos de uso, el contenido violento es causa de suspensión.

Gran Bretaña ha asumido un papel particularmente activo en la censura de contenidos que se considera infringen las estrictas normas británicas contra propaganda extremista. Funcionarios británicos revelaron recientemente que les han otorgado un estatus de "súper indicador" en sitios como YouTube, lo que significa que sus peticiones para eliminar videos de contenido horripilante o que fomenten el terrorismo son atendidas de inmediato.

En Estados Unidos, los funcionarios tratan de identificar a yihadistas potenciales al comparar los patrones de viaje con los de las personas que de antemano se han sumado al terrorismo, indicó un funcionario antiterrorista que habló a condición de mantener el anonimato porque no está autorizado para declarar sobre asuntos de inteligencia.

Una ley francesa para retener pasaportes está siendo acelerada en el Parlamento, y el gobierno ha incrementado las detenciones de adolescentes cada vez más jóvenes que realizan planes para unirse a la yihad.

Eso puede implicar arrestos de último minuto en el aeropuerto, como sucedió a una chica de 16 años y su supuesto reclutador mientras trataban de pasar los retenes de seguridad en Niza el sábado, y a un hombre en el aeropuerto de Melbourne, en Australia, que fue obligado a bajar de un vuelo la semana pasada por traer consigo decenas de miles de dólares en efectivo y la bandera negra y blanca del Estado Islámico en su equipaje.

Para los radicales que de antemano ingresaron a Siria, las agencias de espionaje europeas se centran en tratar de identificarlos a su regreso. Eso puede incluir el registro de redes sociales en busca de fotografías de combatientes extranjeros o la intercepción electrónica de pistas de actividad terrorista en el extranjero.

La preocupación es que los combatientes que regresan a sus países de origen realicen ataques allí. Una recopilación de cálculos gubernamentales muestra que más de 2.000 personas con pasaporte europeo han combatido o lo hacen actualmente en Siria e Irak, y la mayoría de ellas tienen la intención de integrarse al Estado Islámico.

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Danica Kirka desde Londres; Elaine Ganley desde París; Karl Ritter desde Estocolmo; Bouazza ben Bouazza desde Túnez; Paul Schemm desde Rabat, Marruecos; Rod McGuirk desde Canberra, Australia; Eileen Sullivan desde Washington, y Chris Brummitt desde Singapur colaboraron con este despacho.

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Lori Hinnant está en Twitter como: http://twitter.com/lhinnant