Aumenta tensión por control de franquicias

En la industria de la comida rápida a menudo hay una relación tensa entre compañías como McDonald's y Burger King y los franquiciatarios que dirigen sus restaurantes. Pocos clientes tienen esto en mente cuando acuden a comprar hamburguesas.

En todo Estados Unidos las organizaciones sindicales tratan de obligar a McDonald's a que se responsabilice por la forma en que se trata a los trabajadores en las franquicias de su propiedad. En California, una ley aprobada recientemente podría dar a los franquiciatarios mayor protección, incluyendo la aplicación de reglas más estrictas cuando las compañías deciden concluir los contratos.

La medida subraya las tensiones de las franquicias, un modelo de negocios que durante mucho tiempo se ha considerado atractivo para iniciar una empresa.

A cambio de una inversión inicial y cuotas regulares los aspirantes a propietarios de un negocio pueden aprovechar el nombre de marcas en las que la gente confía. Para proteger su imagen las empresas dan instrucciones precisas de cómo debe funcionar una cocina, los uniformes de los trabajadores y las opciones del menú.

El problema, dicen los defensores de los franquiciatarios, es que las compañías pueden despojar a estos de su sustento por violar las disposiciones del contrato aunque no sean graves. Eso puede hacer que los asociados se sientan impotentes y temerosos de protestar.

"Es aterrador. La gente es obligada a postrarse y están preocupados", dijo Peter Lagarias, un abogado de San Rafael, California, quien representa a los dueños de franquicias.

La ley aprobada en California enmendaría una legislación para obligar a las compañías a demostrar que hubo un "quebrantamiento sustancial y material" del contrato antes de que este se termine. La ley en vigor permite la conclusión del contrato por una "buena causa".

También obligaría a las compañías a devolver el negocio al franquiciatario o compensarlo por el valor de éste si el contrato es anulado en forma indebida. Actualmente las empresas sólo tienen que pagar a los propietarios el valor del inventario, que usualmente es sólo una parte del valor.

El gobernador Jerry Brown no ha informado si aprobará la ley, que fue votada por el Senado y la Cámara de Representantes de California, para su promulgación. Tiene de plazo para hacerlo hasta el mes de septiembre.

La Asociación Internacional de Franquicias, que es respaldada por compañías como McDonald's, sostiene que es lay provocaría "innumerables demandas frívolas" y es innecesaria porque los propietarios pueden demandar si creen que se les trató injustamente. Resaltan que a los franquiciatarios se les dan 30 días para arreglar problemas antes de que el contrato se cancele.

McDonald's, que posee el 19% de los más de 35.000 restaurantes que usan la marca en el mundo y aproximadamente el 10 de los ubicados en EEUU, señala que la ley puede debilitar la capacidad del franquiciador para obligar a que se respeten las reglas.

Activistas laborales presionan para que McDonald's se responsabilice por las condiciones de trabajo en los restaurantes, a propósito del control que ejerce la empresa sobre los franquiciatarios. Tanto McDonald's como los propietarios han sido demandados a nombre de los trabajadores.

El mes pasado, activistas sindicales lograron una victoria cuando la Junta Nacional de Relaciones Laborales informó que McDonald's podría considerarse un patrón asociado en demandas presentadas por trabajadores por condiciones laborales injustas. McDonald's informó que apelará la decisión y que no tiene control sobre la manera en que se maneja a los trabajadores en los restaurantes de franquicia.

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Candice Choi está en Twitter como: www.twitter.com/candicechoi