Alonso, de Bills, optimista sobre recuperación

Prácticamente descartado para la temporada que está por comenzar, Kiko Alonso trata de mantenerse optimista y de concentrarse en las tareas de rehabilitación tras someterse a una cirugía de ligamento en la rodilla izquierda.

"Esta situación es odiosa, pero hay que ser optimista al respecto y seguir sonriendo", dijo Alonso el martes. "Porque si haces todo lo necesario en la rehabilitación, volverás más fuerte".

El jugador de segundo año habló con la prensa por vez primera desde que se lastimó, un par de meses atrás. Hace unos 10 días, llegó a Búfalo para continuar con el programa de recuperación en las instalaciones de los Bills.

Alonso, de padre cubano y madre colombiana, caminaba sólo con un ligero renqueo, y dijo que su recuperación avanza conforme a lo previsto, luego de romperse un ligamento mientras se entrenaba en Oregon.

Relató que, al comienzo, sintió algo de incomodidad en la rodilla, al cambiar de dirección en el entrenamiento. La gravedad de la lesión no se confirmó sino hasta días después.

"Sí, sentí algo raro. Me revisaron", comentó. "Esperé un par de días, luego me volvieron a analizar y me informaron que (el ligamento) estaba roto".

Alonso se niega a descartar la posibilidad de jugar en esta campaña. Pero eso es improbable, pues el proceso de recuperación suele llevar ocho meses.

La lesión representó un duro golpe para la defensiva de los Bills, tres semanas antes de que se abriera el campamento de pretemporada.

Alonso, seleccionado en la segunda ronda del "draft" y procedente de Oregon, fue candidato para el premio al Novato Defensivo del Año pasado en la NFL. Encabezó la liga con 159 derribos y dos balones sueltos recuperados. Empató además como líder del equipo con cuatro envíos interceptados y no se perdió prácticamente una sola jugada en los 16 encuentros de la campaña.

Para esta nueva temporada, se esperaba que Alonso se mudara de la parte central a la exterior, como parte de los cambios en un grupo de linebackers, incluidas dos adiciones, Brandon Spikes y Keith Rivers, quienes eran agentes libres.

"Definitivamente fue una gran decepción", dijo Alonso. "Obviamente quería salir a jugar con estos chicos, pero así es el fútbol (americano). Hay que lidiar con esto y volver fortalecido".

Antes de su problema de rodilla, Alonso se había sometido a una cirugía de cadera.

Luego de pasar las primeras seis semanas recuperándose en el occidente del país, Alonso consideró necesario volver a Búfalo para estar con sus compañeros, quienes debutan en la campaña el domingo, frente a Chicago.

"No me sentiría bien si no estuviera aquí", expresó.