EEUU: Manejo de niños migrantes fue correcto

El organismo de control interno del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos respondió que no pudo hallar sustento a 16 quejas presentadas por grupos activistas que acusaron al gobierno de violar los derechos de niños migrantes no acompañados y detenidos en la zona fronteriza con México.

La oficina del inspector general del Departamento comenzó su investigación después de que la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y otras cuatro organizaciones denunciaron en junio presuntos abusos generalizados por parte de las autoridades federales de inmigración en los centros de detención de la zona fronteriza. Los grupos defensores acusaron que el gobierno federal metió grandes cantidades de niños en celdas muy frías, los obligó a dormir sobre pisos duros y les proporcionó comida y atención médica inadecuada.

El inspector general John Roth dijo en un memorando que los inmigrantes se quejan alternativamente de que los centros de detención están demasiado fríos o demasiado calientes, pero en cualquiera de los casos se les proporciona ropa o sábanas desechables. Asimismo, señaló el funcionario, el servicio de alimentos también ha sido mejorado desde que ACLU y las otras cuatro organizaciones presentaron en junio 116 quejas de maltrato y abuso por parte de agentes fronterizos. Entre las quejas estaba la de falta de comida.

Roth dijo en el memorando dirigido al secretario de Seguridad Nacional Jeh Johnson que los fiscales federales revisaron los hallazgos de su agencia y que se negó a iniciar un proceso porque no halló pruebas de irregularidades. La nota fue difundida el martes.

Roth dijo que aún están siendo investigadas 100 quejas más, tanto por funcionarios de inmigración como por autoridades de la oficina de derechos civiles del Departamento.

Los grupos activistas dijeron en junio que más de 80% de inmigrantes detenidos se quejaron de que un inadecuado suministro de agua y alimentos, aproximadamente a la mitad se les negó atención médica, y alrededor de uno de cada cuatro recibió maltrato físico.

Las quejas incluyen a un niño de 13 años quien dijo que un agente lo amenazó con una varilla metálica y que posteriormente sufrió acoso sexual estando bajo custodia; una niña de 14 años reportó que le decomisaron su inhalador para tratar el asma, y un niño de 14 años dijo que no pudo dormir durante cinco días porque siempre estaban encendidas las luces. Un niño de 16 años dijo que un agente fronterizo le dijo: "Ahora estás en mi país, y te vamos a enterrar en un hoyo".

James Lyall, abogado de ACLU Arizona, describió el memorándum de Roth como "un reporte provisional" y dijo que los hallazgos del inspector general no rebajan la gravedad y volumen de las quejas. Señaló que las acusaciones reflejan otras miles presentadas en años recientes.

"El hecho de que no han sido capaces de probar estas acusaciones ciertamente no significa que no sean verdad", subrayó Lyall. "En algún momento, donde hay humo hubo fuego. El mero peso y sustancia de estas quejas, en diferentes sitios, en diferentes momentos, ciertamente debería detonar alarmas".