US Open: Un Djokovic-Murray en cuartos de final

Novak Djokovic versus Andy Murray. Usualmente, hubiese sido un partido propio de una final o semifinal de un Grand Slam, pero en este Abierto de Estados Unidos la cita es en los cuartos de final.

Ambos cumplieron sus deberes el lunes con sendas victorias en sets corridos, en las que debieron dar un enorme despliegue físico en una nueva jornada con intenso calor y humedad bochornosa.

Sin fisuras, Djokovic accedió a los cuartos de final por octavo año seguido en el US Open y por 22da ocasión consecutiva en un Grand Slam. El máximo cabeza de serie del torneo apenas cometió 19 errores no forzados y levantó las dos bolas de quiebre que afrontó para doblegar al alemán y 22do preclasificado Philipp Kohlschreiber por 6-1, 7-5, 6-4.

Murray no le ganaba a un Top 10 desde su histórica consagración en el Wimbledon de 2013, cuando puso fin a la agonía del tenis británico, sin un campeón masculino durante 77 años. En tres ajustados sets, superó 7-5, 7-5, 6-4 al francés Jo-Wilfried Tsonga, el noveno preclasificado que venía entonado por su consagración en el Masters de Toronto.

Desde aquella memorable final de Wimbledon, Murray entró en una espiral negativa, sin disputar finales. Se tuvo que operar la espalda hace casi un año, cambió de entrenador (Amelie Mauresmo por Ivan Lendl) y retrocedió del segundo al décimo puesto en el ranking durante los últimos meses.

Murray venció a Djokovic para conquistar ese Wimbledon y el año previo derrotó el serbio en la final del US Open, convirtiéndose en el primer varón británico en ganar un Slam.

"Que grandes recuerdos de ese partido", dijo Murray en la pista. "Ojalá podamos disputar otro partido de alto nivel".

Después de alzarse con el cetro de Wimbledon en julio pasado, Djokovic entró en su propia crisis de resultados, apeado en Toronto y Cincinnati en la ronda de octavos.

Pero aún no ha cedido un solo set en este US Open. La última vez que fue eliminado previo a la fase de cuartos en un grande fue cuando perdió ante Kohlschreiber en el Abierto de Francia de 2009, pero el serbio ahora suma cuatro victorias seguidas en el pulso directo entre ambos.

Luego de tramitar en 25 minutos el primer set, Djokovic supo responder cuando chocó frente a su primer aprieto, al verse abajo 4-5, 30-40 y con el saque. Una derecha cruzada lo mantuvo a flote y seguido le quebró el servicio al alemán para llevarse el parcial.

A Djokovic, su marcha este año le hace recordar 2011, cuando ganó su primer y hasta ahora único US Open.

"Mientras más te acercas a la meta, los partidos son más complicados. Ahí es donde se pondrá a prueba mi tenis y si tengo la fortaleza mental para ganar", dijo.

Y Murray se refirió a por qué sus duelos con Djokovic sacan chispas: "Games inacabables, peloteos inacabables, puntos inacabables. Es así porque hacemos las mismas cosas bien".

Por la noche, el suizo Stan Wawrinka (3) se pegó un susto con una caída que le dejó metido en la grada, y superó 7-5, 4-6, 7-6 (7), 6-2 al español Tommy Robredo (16).

Wawrinka, campeón del Abierto de Australia, se enfrentará ahora al japonés Kei Nishikori (10), que se recuperó para derrotar 4-6, 7-6 (4), 6-7 (6), 7-5, 6-4 al canadiense Milos Raonic (5).

El calor acabó fulminando a la canadiense Eugenie Bouchard, otra de las favoritas de la rama femenina que se despide en el torneo. Con ello, termina su racha de alcanzar las semifinales en cada uno de los Grand Slams de este año.

"No puedo negar que he acusado las expectativas y la presión de ganar partidos", indicó Bouchard. "La sensación es que es normal que gane y un desastre cuando pierdo, pero es algo que debo aprender a ignorar"

A Bouchard, la séptima cabeza de serie que perdió la final de Wimbledon, le debieron tomar presión y ponerle bolsas de hielo en las piernas y hombros durante el cambio de lado tras el quinto game del segundo set en el partido de octavos que perdió 7-6 (2), 6-4 ante la rusa Ekaterina Makarova (17).

"Me sentí algo mareada en la pista", dijo Bouchard. "Veía las cosas un poco borrosas".

Y es que en el feriado del Día del Trabajo salir a jugar tenis fue un verdadero suplicio, con una temperatura sobre los 30 grados centígrados (rozando los 90 F).

La eliminación de Bouchard implica que por primera vez desde 1977 ocho mujeres distintas disputarán las finales de los cuartos grandes del año. Li Na venció a Dominika Cibulkova en la final de Australia; Maria Sharapova derrotó a Simona Halep en la de Francia, y Petra Kvitova a Bouchard en Wimbledon.

Quien sigue a paso firme es Serena Williams, la número uno del mundo que avanzó a su primera ronda de cuartos de final en 2014 tras deshacerse 6-3, 6-3 de la estonia Kaia Kanepi.

La rival de turno de Williams será la italiana Flavia Pennetta (11), quien venció 7-5, 6-2 a la australiana Casey Dellacqua (29). Pennetta, semifinalista en la pasada edición, nunca ha podido a ganarle a Williams en cinco partidos.

"No se puede inventar. No hay otra cosa que salir a jugar tu tenis", dijo Pennetta. "Está claro que es superior a mí, pero si me tengo confianza de que le puedo ganar, de repente ella no está en su día y podría lograrlo".

La bielorrusa Victoria Azarenka, quien perdió ante Williams las últimas dos finales del torneo, derrotó 4-6, 6-4, 6-4 a Aleksandra Krunic, la serbia que sorteó la fase previa y sorprendió a Kvitova en la tercera ronda. Azarenka se medirá ahora con Makarova.