Marchas contra Ley de Obtentores Generales

Miles de chilenos marcharon el sábado en 11 ciudades del país contra un proyecto de ley que implementa la adhesión de Chile al convenio de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales de 1991 (UPOV-91).

El convenio fue ratificado por Chile tras la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, en vigencia desde enero de 2004, que obliga a este país sudamericano a incorporarse a la versión de 1991 del UPOV.

A juicio de organizaciones ambientalistas, la normativa, conocida como "Ley Monsanto" por la empresa internacional que produce semillas genéticamente modificadas, traerá graves e irreversibles consecuencias para la agricultura chilena debido a que generaría un desequilibrio entre los derechos de los agricultores y los derechos de los mejoradores.

Iván Santandreu, miembro de Chile Sin Transgénicos, declaró a Radio Universidad de Chile que la ley "concentra la propiedad de las semillas en manos de unas pocas empresas".

Añadió que la medida "no contribuye en nada a la innovación y al bienestar de los pequeños agricultores. Finalmente, lo que hace es poner en riesgo la soberanía y la autonomía alimentaria de un país, haciéndola depender de grandes corporaciones", dijo.

El proyecto será revisado en los próximos días por el Senado y las organizaciones ya alistan manifestaciones para expresar nuevamente su rechazo.