Panamá espera misión ONU por caso buque norcoreano

Panamá está listo para brindar toda la colaboración a los expertos de las Naciones Unidas que arriban el lunes para investigar al barco norcoreano retenido con pertrechos militares cubanos no declarados, en un caso que según las autoridades panameñas supone una posible violación al embargo de armas impuesto al país asiático.

El grupo de seis expertos inspeccionará entre el martes y viernes la embarcación, el material bélico descargado durante más de tres semanas y tratará de tener una comunicación con la tripulación. Tras su visita, el equipo presentará un informe preliminar y luego uno más detallado con conclusiones y recomendaciones al comité de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

El ministro de Seguridad Pública José Raúl Mulino explicó en una entrevista telefónica con The Associated Press que Panamá brindará toda la colaboración para que los expertos puedan recabar toda la información necesaria.

"Panamá en esto no impone nada, simplemente coordina su visita y de allí ellos rendirán su informe", apuntó Mulino.

El fiscal de drogas del Ministerio Público Javier Caraballo, quien ha llevado la investigación del caso, coincidió con el ministro. "Nos toca darle la oportunidad a los inspectores que verifiquen las armas, el buque (y) si es necesario que conversen con la tripulación, que logren verificar todo lo ocurrido", señaló a la AP.

Las autoridades retuvieron el Chong Chon Gang a mediados de julio poco después de abordarlo en aguas del Caribe ante sospechas de que transportaba drogas. El buque, que se disponía a cruzar el Canal de Panamá con rumbo a Corea del Norte, no cargaba estupefacientes sino pertrechos militares en contenedores ocultos bajo toneladas de azúcar cruda.

El gobierno del presidente Ricardo Martinelli dijo que retuvo el barco siguiendo un mandato de la ONU que obliga a sus países miembros a verificar cualquier carga en buques norcoreanos que transiten sus aguas si tienen fuerte sospecha de que lleva material de guerra que viole el embargo.

Por otra parte, la tripulación estaba obligada a declarar esa carga antes de cruzar el canal, lo cual no hizo, aseguró el administrador de la vía marítima Jorge Quijano, quien advirtió que el buque se expone a una sanción del canal.

Mulino explicó a la AP que el Ministerio Público panameño brindó un informe preliminar sobre el caso. Por un lado, considera que la tripulación transgredió leyes del país y que habría incurrido en el delito de atentar contra la seguridad colectiva al transportar armamento peligroso sin declarar.

Bajo ese cargo penal, los 35 marinos norcoreanos permanecen detenidos preventivamente en una antigua base militar estadounidense en la provincia portuaria de Colón, al norte de la capital, donde fue retenido el mercante.

En ese informe, el fiscal catalogó a su vez el caso como una "violación de acuerdo a derecho y en base a las resoluciones de las Naciones Unidas", apuntó el ministro. El grupo de expertos de la ONU "tienen la posición preliminar del Ministerio Público como ente investigador y vendrán a corroborar" los hechos, agregó.

La presidenta del comité de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, la embajadora Sylvie Lucas, dijo la semana pasada en Nueva York que no ha habido discusiones en el organismo que dirige ni en el consejo sobre si el cargamento violó el embargo aplicado a Corea del Norte.

"El comité empezará a discutir cuando tengamos el informe y entonces veremos si tenemos consenso sobre las conclusiones a las que han llegado", manifestó.

Cuba informó un día después de anunciarse la retención del barco que éste había salido de un puerto de la isla con 10.000 toneladas métricas de azúcar y 240 toneladas de armamento defensivo para reparar, incluyendo cazas Mig, motores de este avión y partes de sistema de misiles, así como cohetes en piezas.

La Habana y Pionyang dijeron que se trataba de armamento viejo para reacondicionamiento según acuerdos suscritos entre ambos. Cuba también expresó que estaba comprometida con el desarme nuclear y el respeto al derecho internacional.

Sin embargo, Panamá consideró que la carga militar debió haber sido declarada.

Un total de 25 contenedores con el material militar cubano, así como 203.191 sacos de azúcar, fueron descargados durante más de tres semanas en un trabajo que culminó el fin de semana. También se encontraron una cantidad no precisada de municiones y explosivos vivos, de las cuales no informó Cuba.