Argentina: debate por servicio militar obligatorio

El gobierno descartó el miércoles la propuesta surgida de las filas del oficialismo de convocar a una consulta popular para reinstaurar el servicio militar obligatorio en Argentina, de tal forma que jóvenes que no estudian ni trabajan realicen servicios útiles para la sociedad, como garantizar la seguridad.

El jefe de Gabinete, Sergio Capitanich, rechazó en una conferencia de prensa la iniciativa respaldada por un senador y un funcionario de la provincia de Buenos Aires y, en ese sentido, apoyó la postura del titular de la cartera de Defensa, Agustín Rossi, "que fue muy claro de que no se debe estigmatizar a los jóvenes; el servicio (militar) no resuelve los conflictos sociales".

Días atrás Mario Ishii, senador por la provincia de Buenos Aires y exalcalde de la localidad bonaerense de Jose C. Paz, propuso una "consulta popular para que los ciudadanos expongan si quieren o no que se retome el servicio militar obligatorio para los jóvenes que nos estudian ni trabajan".

El servicio militar obligatorio fue eliminado en 1994, como consecuencia del asesinato del soldado conscripto Omar Carrasco a manos de sus instructores militares.

Ishii vinculó su pedido de consulta popular con la preocupación de los argentinos por la inseguridad. En declaraciones posteriores a la prensa especificó su propuesta al señalar que está dirigida "para quien no trabaja ni estudia y duerme hasta las 2 de la tarde".

Agregó que "el 90% de la gente acepta esta idea porque no puede contener a sus hijos" y señaló que el objetivo era buscar que los jóvenes "se formen en oficios" y contribuyan en "tareas contra la inseguridad".

Además el legislador subrayó que, de prosperar la iniciativa, los jóvenes que realicen el servicio militar podrían cobrar una mensualidad.

El ministro de seguridad bonaerense, Alejandro Granados, apoyó la iniciativa. "Habría que ver qué función cumpliría. Si las funciones que cumplirían las Fuerzas Armadas en un futuro no muy lejano son colaborar con la seguridad interior, sería bárbaro", afirmó, pese a que una ley nacional prohíbe que los militares realicen tareas de seguridad interior.

La propuesta fue también rechazada por Adolfo Pérez Esquivel, Nobel de la Paz en 1980, al señalar que "no ayuda a los jóvenes" y por el alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, quien dijo a Radio Mitre que es una vuelta al pasado plantear "que la forma de incluir, la forma de educar vuelva a ser el servicio militar". El funcionario afirmó que es necesario "apostar a la digitalización de los jóvenes, a enseñarles idiomas, a la práctica del deporte".