Analizarán deficiencias en pensiones chilenas

La presidenta Michelle Bachelet presentó el martes una comisión de 25 expertos nacionales y extranjeros que analizará el deficiente sistema de pensiones chileno, que entrega jubilaciones muy inferiores a los sueldos más recientes de los nuevos jubilados, especialmente a las mujeres.

"Para nadie es un secreto que las pensiones no están a la altura de lo que esperarían los trabajadores", dijo la mandataria, que añadió que "hay quienes han cotizado toda su vida y aun así obtendrán una pensión deficiente".

El actual sistema de pensiones rige desde fines de 1980 y es otra herencia de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990). Su principal ideólogo fue José Piñera, hermano del expresidente Sebastián Piñera (2010-2014), quien durante su mandato admitió las deficiencias de las seis administradoras de fondos de pensiones que existen en el mercado.

Bachelet agregó que las administradoras de pensiones "han perdido credibilidad en la ciudadanía y su modo de funcionamiento merece ser analizado en detalle".

El sistema de pensiones se basa en los ahorros privados o capitalización individual que cada trabajador realiza durante su vida laboral, depositando obligatoriamente todos los meses 10% de sus ingresos brutos, más el pago por manejo de cuenta que debe hacer a una de las seis administradoras del mercado.

Los hombres pueden jubilarse a los 65 años y las mujeres a los 60.

Las mujeres obtienen una pensión muy inferior a la de los hombres porque su expectativa de vida es de 82 años, frente a los 77 años de los hombres. Las administradoras toman en cuenta esa diferencia antes de calcular la pensión de cada uno. Los fondos de las mujeres deben alcanzarle para 22 años de sobrevida y los de los hombres para 12.

Una mujer con un sueldo promedio mensual equivalente a 4.500 dólares, después de haber ahorrado sin falta un solo mes durante 35 años, recibirá una jubilación promedio equivalente a 1.070 dólares, según los cálculos de su administradora.

Los jubilados pueden optar por distintos programas de jubilación, incluidas las pensiones programadas y las vitalicias.

La mandataria recordó que cambiar un sistema previsional toma tiempo y que el Estado "tiene un rol importante en la situación previsional de chilenos y chilenas".

Durante su anterior mandato (2006-2010) Bachelet introdujo una reforma que crea un pilar solidario que favorece a quienes se les terminan los fondos y que actualmente beneficia a casi 1,24 millón de personas.

"No queremos un país en que la tercera edad sea sinónimo de vulnerabilidad o desprotección y donde la jubilación, en lugar de descanso, traiga aflicciones a las personas", añadió la mandataria antes de firmar el decreto de creó la comisión asesora sobre el sistema de pensiones que debe emitir un informe de avance en octubre de este año y un diagnóstico y propuesta contundente a fines de enero de 2015.

Cuando se crearon las administradoras de pensiones los uniformados se excluyeron del sistema, mientras los trabajadores nuevos fueron obligados a incorporarse. La promesa de la dictadura fue que los jubilados recibirían al menos 70% de sus últimos ingresos. "Hay que decir que esta promesa no se cumplió", recordó recientemente la ministra del Trabajo, Javiera Blanco.