Puerto Rico contempla medidas económicas radicales

Que se reduzca en dos tercios los feriados públicos. Que se eliminen decenas de agencias gubernamentales. Que se legalice la marihuana y la prostitución.

Desde lo curioso hasta lo imposible, abundan las ideas para resolver los problemas de la maltrecha economía de Puerto Rico, cuyo gobierno se esfuerza por hacer frente a una deuda pública de 70.000 millones de dólares y generar crecimiento económico.

Las ideas surgen de legisladores, empresarios e incluso ciudadanos ordinarios, que las presentan en un portal de internet auspiciado por el gobierno. De las 369 ideas enviadas por el público, 156 han sido aceptadas por una comisión gubernamental para su consideración, incluida la de que se legalicen la marihuana y la prostitución y la de que se fijen límites para el tiempo que una persona puede vivir en una residencia subvencionada.

Todas las iniciativas requieren la aprobación gubernamental, ya sea mediante un voto legislativo o con el visto bueno de alguna autoridad administrativa, como el gobernador o alguna dependencia del gobierno. Las ideas más radicales, como la legalización de la marihuana o de la prostitución, requerirían vistas públicas, la aprobación legislativa y la firma del gobernador.

Las perspectivas de que muchas de las propuestas sean aprobadas son inciertas.

Se espera que el gobernador, por ejemplo, firme un proyecto aprobado por la legislatura que contempla la excarcelación de varios reos de edad avanzada, pero no la propuesta hecha por un ciudadano de que se le cobre a los presos por su alojamiento.

Puerto Rico, que enfrenta una situación económica muy frágil luego de ocho años de recesión, se muestra receptivo en los debates de cientos de ideas: "Estamos escudriñando todas las alternativas y todas las posibilidades", declaró la senadora María Teresa González, del partido en el gobierno y quien ha sido criticada por proponer la reducción de la cantidad de feriados que tienen los empleados públicos, para dejarlos en seis.

En la actualidad se celebran 20 feriados anuales en la isla, el doble de los que hay en Estados Unidos. Mucha gente no ve con buenos ojos la idea de eliminar feriados, algunos de los cuales conmemoran a varias figuras históricas. Pero González dice que tanto feriado le cuesta al país unos 500 millones de dólares anuales en productividad e interrupción de servicios, entre otras cosas.

"El cambio siempre trae inconveniencias", expresó la senadora. "Antes de hablar de algo tan dramático y nefasto como los despidos, tenemos que contemplar otras ideas".

Las propuestas surgen en momentos en que el gobernador Alejandro García Padilla se prepara para presentar el primer presupuesto equilibrado en años, luego de prometerle a inversionistas y agencias de crédito estadounidenses que eliminará el déficit de 820 millones de dólares. El gobernador no ha dicho qué recortes hará, lo que alimenta temores de que se avecinan despidos, aumentos de impuestos y recortes en los servicios públicos.

El representante opositor Ricardo Llerandi Cruz propuso eliminar 41 dependencias del gobierno, diciendo que con ello se ahorrarían 160 millones de dólares en costos administrativos. Indicó que el gobierno tiene muchas agencias que desempeñan las mismas funciones, haciendo notar que hay un Departamento de Recursos Naturales, que protege, desarrolla y administra los recursos ambientales de la isla, y una Administración de Recursos Naturales, una división del departamento cuyas responsabilidades incluyen supervisar proyectos como limpiezas.

"Puerto Rico está enfrentando la peor crisis fiscal gubernamental de toda su historia", sostuvo Cruz. "Es necesario reenfocar o revisar las prioridades gubernamentales".

Un proyecto que estudia la legislatura pondría límites a los sueldos de los alcaldes, un tema que los legisladores vienen debatiendo desde hace años, mientras que los alcaldes siguen aumentándose sus salarios. El alcalde de la ciudad occidental de Maricao, por ejemplo, administra la segunda municipalidad menos poblada de la isla, con 6,200 personas, y gana 78.000 dólares anuales, casi el doble de lo que percibió el año pasado. Si se aprueba el proyecto, ganará un sueldo básico de unos 54.000 dólares anuales.

Manuel Lugo, abogado que vive en la ciudad costera de Aguadilla, es uno de los que presentó la mayor cantidad de propuestas en el portal del gobierno. Pero por más de que nueve de sus 17 iniciativas hayan sido aprobadas, no cree que el gobierno las ponga en práctica.

"La inercia que lleva el país es muy difícil de cambiar", expresó Lugo, de 43 años, quien hace poco tuvo que cerrar su estudio por problemas económicos y contempla la posibilidad de radicarse en Texas. "Aquí no hay un plan económico desde hace décadas. Aquí lo que hacen es reparar hoyitos, poner parches. Así no se maneja un país".

Yanira Hernández, portavoz del gobernador, dijo que García dará detalles de cómo se propone equilibrar el presupuesto en un discurso televisado a fines de abril. El presupuesto debe ser aprobado antes del 30 de junio.

Mientras que muchos se preocupan por los recortes que habrá, el economista Gustavo Vélez dijo que no hacen falta medidas extremas si el gobierno aumenta sus ingresos y consolida agencias estatales. Puerto Rico podría generar 300 millones de dólares adicionales si aumenta la tasa de captación de impuestos del 56% al 75%, señaló. El gobierno también podría congelar los salarios.

"Puerto Rico no puede seguir con unos déficits recurrentes", afirmó. "Hay que regresar a la cultura de los presupuestos balanceados. Los políticos tienen que adaptarse a esa realidad".

El gobierno consideró intervenir la economía informal de la isla, que según algunos expertos moviliza 20.000 millones de dólares anuales y representa aproximadamente el 40% del consumo total.

Los puertorriqueños buscan nuevas formas de generar dinero. Hay quienes venden comida en camionetas o cazan caimanes para vender la carne frita o en brochetas.

Pero se calcula que en la última década unas 450.000 personas se han ido a la parte continental de Estados Unidos en busca de trabajos y de un costo de vida más accesible.

Brunilda Cintrón, de 56 años, se fue en el 2001 y vive en Kissimmee, Florida. Su hija y su madre, no obstante, permanecen en Puerto Rico y ella se preocupa por su futuro.

"El gobierno tiene que tomar unas decisiones drásticas y no muy amigas del pueblo", manifestó Cintrón, agregando que cree que su familia se le unirá pronto. "Creo que no les va a quedar opción".