Fernández bajo examen en primarias del domingo

El apoyo a la presidenta Cristina Fernández, en caída en los últimos tiempos por un aumento del descontento social, se pondrá a examen en las primarias del domingo en las que más de 30 millones de argentinos elegirán a los candidatos para las legislativas de octubre.

En las primarias abiertas y obligatorias serán elegidos los aspirantes a renovar el 27 de octubre la mitad de los escaños de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, actualmente bajo control oficialista. Las elecciones del domingo prometen ser muy reñidas en la provincia de Buenos Aires, el distrito más importante con 35% del padrón electoral y tradicional bastión de la mandataria.

Allí medirán sus fuerzas Sergio Massa, del Frente Renovador, y Martín Insaurralde, del oficialista Frente para la Victoria, ambos jóvenes figuras de la política argentina y precandidatos a diputados nacionales. Massa, de 41 años y líder en las encuestas, gobierna exitosamente el municipio bonaerense de Tigre, fue funcionario de Fernández y representa a una corriente del peronismo disidente. Y sobre todo es uno los políticos con mejor imagen del país y es señalado como uno de los aspirantes a la presidencia en 2015.

Insaurralde, de 43 años, es por su parte alcalde de la ciudad bonaerense de Lomas de Zamora, integra el peronismo oficialista y tuvo que contar con el apoyo y acompañamiento de la mandataria y de otras figuras del oficialismo para darse a conocer entre el electorado.

La mandataria se puso la campaña al hombro a tal punto que ella ocupó el centro de la escena tanto en los actos como en la propaganda electoral, desplazando al propio Insaurralde.

Estas primarias representan en parte "un plebiscito de la gestión del gobierno nacional", dijo a The Associated Press Mariel Fornoni, de la consultora Management & Fit. Las últimas encuestas de esta firma dan a Massa cinco puntos porcentuales por encima del precandidato oficialista.

Sin embargo, en el último sondeo de Poliarquía Consultores concluido el lunes para el diario La Nación, Massa tiene 32,8% de intención de voto y su rival 30,1%. La brecha entre ambos se redujo 2,4 puntos respecto a dos semanas antes.

"En ese plebiscito de gestión la gente pone un límite y dice que no le da un cheque en blanco al gobierno y que quiere una oposición" más fuerte, señaló la analista, para quien los comicios en los que se definen cargos legislativos suelen ser adversos a los gobiernos nacionales de turno. "La gente busca un equilibrio de poder", sostuvo Fornoni.

Las legislativas de octubre tendrán lugar en la mitad de la segunda gestión consecutiva de Fernández, quien fue reelegida en octubre de 2011 con 54% del apoyo de sus compatriotas y todavía tiene por delante dos años de gobierno sin posibilidad, según la constitución, de aspirar de nuevo a la presidencia en 2015.

La popularidad de la mandataria ha ido decayendo en los últimos meses debido a algunos escándalos de corrupción que han salpicado a funcionarios y allegados, además de un creciente malestar por el deterioro de los servicios públicos y algunas políticas que han sido interpretadas por sus críticos como un avasallamiento a las instituciones. Los sondeos también reflejan una percepción negativa de la marcha de la economía entre los argentinos.

Según Fornoni, la gestión de la presidenta tiene 30% de respaldo y 59% de desaprobación.

Tercero en la provincia de Buenos Aires aparece el también peronista disidente Francisco de Narváez y muy cerca la centrista Margarita Stolbizer.

Fornoni coincidió con otros analistas en que una derrota del candidato de Fernández en ese estratégico distrito donde se ponen en juego 35 bancas para la Cámara de Diputados "sería una pérdida importante más allá de que la gente la venía augurando". De producirse, "tiene que ver más con el humor social que con los números en el Congreso", ya que está previsto que el oficialismo no pierda tantos escaños, explicó la analista.

Los analistas políticos creen que si Massa gana el domingo logrará agrandar su ventaja respecto de Insaurralde en las legislativas de octubre, cuando se renovará la mitad de los miembros (127) de la Cámara de Diputados para el período 2013-2017 y un tercio de los miembros (24) del Senado para el período 2013-2019.

Jorge Giacobbe hijo, de la consultora Giacobbe & Asociados, señaló al respecto que como "hay muchos partidos que no van a pasar el 1,5% de apoyo necesario para participar en octubre (como exige la ley electoral); esos votos se van a redefinir y los que pasen ese porcentaje se redefinirán también" muy posiblemente hacia el precandidato con más posibilidades, que es Massa.

Según Giacobbe, que prevé un triunfo de Massa con 39,3% de los votos, a la sociedad argentina cada vez le disgusta más el estilo confrontador de la presidenta "y por eso cobran valor otros dirigentes más moderados que para algunos parecen lavados y vacíos de contenido", como algunos analistas consideran al alcalde de Tigre.

En tanto para el analista Daniel Kerner de Eurasia Group, con sede en Washington, si Massa gana el domingo -aunque sea por un margen pequeño- y luego consolida su candidatura para octubre representará "un duro golpe" para el gobierno de Fernández y pondrá fin a cualquier intento de una eventual reforma de la constitución para que ella aspire a un tercer mandato consecutivo.

En las primarias están habilitados para votar 30.530.323 electores. El resultado de esas elecciones también se mira con especial atención en otros distritos de peso como Córdoba, Santa Fe y la capital argentina.

Un total de 592.344 electores de 16 y 17 años podrán votar por primera vez en unas elecciones ya que anteriormente solo podían hacerlo los mayores de 18. El voto es voluntario para los jóvenes de 16 y 17 años y para los mayores de 70 años; para el resto es obligatorio.

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La periodista de The Associated Press en Buenos Aires Débora Rey colaboró con esta nota.