Argentina vuelve a extender blanqueo de capitales

El gobierno argentino prorrogó el martes por tercera vez y hasta el 30 de junio el plazo para ingresar dólares no declarados al mercado en un intento de asegurarse más divisas ante el escaso éxito de la medida desde que entró en vigor en 2013.

La prórroga fue publicada en el Boletín Oficial el martes. En los considerandos, el gobierno señaló que "la exteriorización de capitales permite emplear recursos líquidos ociosos para financiar inversiones productivas y sociales que apuntalen el proceso de crecimiento, profundicen la reindustrialización iniciada en 2003 y permitan la inclusión de vastos sectores de la sociedad".

Esta es la tercera vez que el gobierno prorroga el banqueo de capitales tanto en el país como en el exterior. La polémica iniciativa, sancionada por el Congreso en julio de 2013, no obtuvo los resultados que se había propuesto el Ejecutivo en un principio para inyectar al mercado unos 4.000 millones de dólares. Hasta el momento sólo ingresaron unos 700 millones de dólares según analistas.

El régimen ya había sido prorrogado en dos oportunidades: a partir del 1 de octubre de 2013 y del 1 de enero de 2014.

El economista Fausto Spotorno, de la consultora Orlando J. Ferrreres y Asociados, calculó en declaraciones a The Associated Press que unos 700 millones de dólares han ingresado en el circuito desde julio de 2013 a través de instrumentos financieros como los Certificados de Depósitos de Inversión (Cedin), que pueden destinarse a la compra de terrenos y locales, así como a la adquisición de materiales para la construcción y refacción de viviendas. Aquellos que los usan pueden canjearlos por billetes estadounidenses.

Spotorno dijo no entender cuál es el objetivo de mantener esta medida en vigor y consideró que el gobierno "no va a conseguir" cumplir la meta de blanqueo que se planteó inicialmente.

Además del uso de los Cedin, el blanqueo de capitales permite a las personas físicas o jurídicas ingresar sus dólares no declarados al circuito formal de la economía a través de otros dos instrumentos nominados en la moneda estadounidense: el Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico, que vence en 2016 y paga un interés de 4% anual, y el Pagaré de Ahorro para el Desarrollo Económico. La idea es que con los fondos que ambos capten se financien obras de infraestructura y energía.

El gobierno necesita sumar divisas para importar energía, pagar la deuda y aumentar las reservas del Banco Central, que cayeron unos 12.000 millones de dólares en 2013 y en cerca de 3.500 millones en lo que va de año. Al 27 de marzo el nivel de reservas se ubicaba en 26.939 millones de dólares.

Uno de los puntos más cuestionados del blanqueo por los partidos opositores es que los sujetos que adhieren al mismo no están obligados a informar al fisco el origen de los fondos y por lo tanto quedan liberados de cualquier acción civil, comercial y penal tributaria en su contra. También están eximidos del pago de impuestos por las sumas que declaren.

Otra razón del fracaso del blanqueo hasta ahora es que aunque la ley impide una sanción por blanquear, cualquier flujo que ingrese está expuesto a una investigación de la oposición que puede hacerse pública, dañando la imagen del que se adhiere al plan, señalaron analistas.

En 2013, siendo viceministro de Economía, el actual titular de la cartera, Axel Kicillof, señaló que unos 200.000 millones de dólares no declarados por los argentinos se encontraban ocultos en el país y el exterior.