Trabajador muerto en estadio no ató arnés

Un trabajador que murió al caer en un estadio que albergará el Mundial en un par de meses no había atado su arnés de seguridad, como se requería en sus labores, mostró la investigación inicial sobre el accidente, de acuerdo con las autoridades brasileñas.

El trabajador falleció el sábado luego de precipitarse unos ocho metros (26 pies) mientras ayudaba en la instalación de butacas temporales en el estadio Itaquerao. Fue la séptima muerte por accidentes en sedes mundialistas en Brasil.

El funcionario policial encargado de investigar el accidente dijo que algunos relatos de testigos indican que el trabajador Fabio Hamilton da Cruz no había amarrado su arnés a una cuerda de seguridad, pues se disponía sólo a realizar una "tarea rápida" en el lugar desde donde cayó.

"Las audiencias informales que hemos tenido con algunos empleados que estaban cerca de la víctima al momento de la caída muestran que él incurrió en negligencia, al no usar el equipo de seguridad", dijo el inspector Rafael Pavarina, citado por SNTV, una agencia asociada con la AP. "Cuando se liberó del cable de seguridad, sus colegas le alertaron, 'conéctate al cable de seguridad', y él respondió, 'es algo rápido'''.

El trabajador de 23 años sufrió traumatismos múltiples y lesiones graves en la cabeza. Un médico certificó su muerte antes de que se le sometiera a una cirugía.

La empresa constructora Fast Engenharia, a cargo de la instalación de los asientos temporales, informó en comunicados difundidos después del accidente que el trabajador estaba "entrenado" y "portaba todo el equipo de seguridad que se requería" para su tarea.

"Parece que no fue un problema de falta de equipamiento", dijo Pavarina. "Aparentemente, fue víctima de su propia negligencia".

La FIFA y los organizadores locales del Mundial lamentaron el deceso, y dijeron que esperaban los resultados de la investigación.

Fue la tercera muerte de un trabajador en el Itaquerao, donde se inaugura el Mundial el 12 de junio. Dos hombres fallecieron el año pasado, cuando una grúa se derrumbó mientras instalaba una estructura de 500 toneladas que formaba parte del techo.

Siete trabajadores han fallecido por accidentes en obras de construcción de las sedes mundialistas.

Cerca de 20.000 butacas temporales se añaden al estadio de Sao Paulo a fin de aumentar su capacidad a casi 70.000 espectadores para el cotejo inaugural entre Brasil y Croacia.