Inundación en amazonia merma producción castañera

Productores de castaña en Bolivia, un fruto silvestre de la amazonia boliviana de creciente demanda mundial en mercados de comida orgánica, alertaron de una merma en la producción de este año debido a las severas inundaciones.

"La selva está inundada, no hay forma de sacar la producción, mucha castaña se está pudriendo bajo el agua. Al menos un 10% de la producción se perderá irremediablemente", dijo a The Associated Press, Augusto Mencías, importante productor de castaña.

Las lluvias que cayeron en febrero y marzo, las más fuertes en seis años, en la región alta de los Andes desbordaron los ríos de la llanura convirtiendo en un inmenso pantanal la selva amazónica cuando aún no ha finalizado la recolección del fruto.

Nueces bañadas en chocolate es una delicia que se compra en cualquier restaurante, lo que pocos saben es que se trata de la semilla del castaño, un árbol gigante de la amazonia.

Al ser un fruto silvestre no usa fertilizantes ni pesticidas y su alto valor nutritivo lo hace más apetecible, según expertos. Bolivia es el principal exportador mundial, seguido de Brasil y Perú.

El coco de cáscara muy dura, del tamaño de una naranja y con las semillas dentro cae de maduro a partir de noviembre. Miles de zafreros ingresan a la selva a recogerlo.

"La inundación anegó los pocos caminos en la selva, sólo es posible sacar la producción por río", dijo Mencías.

En 2009, el país exportó el 45% de la producción mundial y el año pasado el 75%, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). En 10 años el precio trepó de uno a cuatro dólares por cada libra el año pasado, dijo Mencías.

El valor de las exportaciones se elevó de 37,7 millones de dólares en 2003 a 129 millones el año pasado. El Reino Unido pasó a ser el principal mercado seguido de Estados Unidos, Alemania, Países Bajos, Australia e Italia, dijo el gerente del Servicio de Desarrollo de Empresas Públicas, Javier Freire.

La recolección del fruto moviliza a 23.000 familias durante seis meses del año y representa el 75% del movimiento económico de la amazonia boliviana. Además, la recolección de castaña ayuda a preservar la selva ya que su explotación frena la depredación del bosque, dijo Freire.