Reportan muerte por ébola en capital de Guinea

El ébola, uno de los virus más letales del mundo, que causa un sangrado severo y una muerte casi segura, se propagó desde una esquina remota en el sur de Guinea hasta la capital del país en la costa, lo que hizo surgir el temor de que la enfermedad altamente contagiosa pueda salir de las fronteras de este diminuto país del oeste africano.

En el primer brote en su tipo aquí, el ébola ya ha matado a por lo menos 70 personas, entre ellos a un hombre cuya familia lo llevó a la capital Conakry para recibir tratamiento médico. Ahora seis de sus familiares y otros dos que estuvieron en contacto con él están en cuarentena en un hospital.

Las autoridades de salud advierten que la llegada del ébola a esta ciudad de casi 2 millones de personas con aeropuerto internacional pueda desencadenar un desastre. Guinea, uno de los países más pobres del mundo, tiene centros médicos severamente limitados y una enorme población viviendo en barrios pobres donde el virus podría extenderse rápidamente.

"Las pobres condiciones de vida y la falta de agua y servicios sanitarios en la mayor parte de Conakry representan un serio riesgo para que esta espiral epidémica se convierta en una crisis", dijo Ibrahima Toure, director en el país del grupo de ayuda Plan International.

El pánico ya está haciendo mella entre los habitantes luego de que el gobierno anunciara los casos en Conakry el jueves por la noche por televisión nacional. Mientras en un día normal llegan unas 300 personas buscando atención médica en el Hospital Donka, el viernes llegaron menos de un centenar luego de que se informara que los pacientes con ébola estaban siendo atendidos ahí.

"Mi hija está enferma y tosiendo, pero prefiero que se quede en casa. Ahora no podría un pie en el Hospital Donka por nada del mundo", dijo Djalikatou Balde, un profesor.

Grupos internacionales de ayuda como Médicos Sin Fronteras y Plan International están tratando de enseñar a los guineanos cómo se transmite la enfermedad, mientras trabajan para identificar y aislar a los que pudieran estar expuestos. No existe cura para la enfermedad y la cepa que está en Guinea es 90% letal. Unas 111 personas han enfermado y las autoridades en los países vecinos de Liberia y Sierra Leona están investigando casos sospechosos.

El virus provoca severa fiebre hemorrágica en los pacientes, el algunos casos causa muertes espeluznantes porque los enfermos sangran por dentro y por fuera. Sus síntomas iniciales son fiebre alta, dolor de cabeza y debilidad, muy parecidos a los de la malaria.

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La periodista de The Associated Press Krista Larson en Dakar, Senegal, colaboró para este despacho.