Sigue protesta hijo general condenado por masacre

El hijo de un general en retiro del Ejército en una acción a favor de su padre que está condenado como responsable de una masacre, completó el viernes el décimo día amarrado con una cadena a la reja de la sede en Bogotá de la Organización de los Estados Americanos.

José Jaime Uscátegui, hijo del general en retiro Jaime Humberto Uscátegui, explicó a The Associated Press que el 19 de marzo pasado radicó una carta en la sede de la OEA "pidiendo una respuesta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que está sesionando en este momento (en Washington), por una petición que yo presenté por las violaciones al debido proceso de mi papá desde el año 2003".

Lo que busca con la protesta pacífica, divulgada en algunos medios, es que la Comisión le responda a su petición de que se revise el proceso judicial, ya que en su opinión tuvo irregularidades con testigos y falsas víctimas.

Después de esa petición, explicó Uscátegui hijo, ha recibido varias cartas protocolarias de la Comisión en las que, según él, le dicen "que están tomando atenta nota de mi solicitud, mientras que hay otras peticiones incluso más recientes que ya han sido resueltas de forma inmediata, como la del (destituido) alcalde mayor (de Bogotá) Gustavo Petro".

En noviembre de 2009, el Tribunal Superior de Bogotá condenó al general Uscátegui --detenido desde 1999 y en una prisión militar al norte de Bogotá-- a 40 años de prisión como responsable por omisión de la masacre perpetrada por paramilitares entre el 15 y el 20 de julio de 1997 en el poblado de Mapiripán, en el departamento de Meta y a 300 kilómetros al sureste de la capital colombiana.

El general Uscátegui, quien para la época de la masacre era el comandante de la VII Brigada del ejército con sede en la ciudad de Villavicencio, a 75 kilómetros al sureste de Bogotá, mantiene que es inocente y que Mapiripán no estaba bajo su jurisdicción.

La Fiscalía dijo en principio que las víctimas por el homicidio colectivo de Mapiripán ascendía a 49, pero en octubre de 2011 aclaró que los muertos sólo habían sido 10 y que había habido personas que se hicieron pasar por víctimas sin serlo.

Los funcionarios de la OEA "llevan 11 años sin dar una respuesta de fondo a la petición, que me digan que me la archivan si es del caso; si es que les parece que un general que lleva 15 años en la cárcel... no es importante que me lo digan", agregó Uscátegui hijo, un profesional en gobierno y relaciones internacionales y quien junto a un grupo de amigos se apostó hace 10 días en la acera de la sede de la OEA en Bogotá y duermen en tres carpas .

Para el activista de derechos humanos Alirio Uribe, quien hizo parte del no gubernamental Colectivo de Abogados que representó a las víctimas de Mapiripán, el general Uscátegui, ya está condenado por Tribunal Superior de Bogotá que dice que él "es responsable en el tema de la masacre de Mapiripán".

"Hay que esperar a que la Corte Suprema" diga si Uscátegui es o no inocente, si lo absuelve o lo declara culpable o si modifica la sentencia, agregó Uribe, quien en los recientes comicios legislativos del 9 de marzo resultó elegido como representante a la Cámara por el izquierdista partido Polo Democrático Alternativo. El nuevo Congreso asume el 20 de julio.

"Me parece inocua la protesta que está haciendo el hijo del general", pero "él está en todo su derecho de protestar y en su derecho de disentir; es respetable que el hijo se solidarice con su padre", indicó Uribe.