EEUU ve a rebeldes colombianos contra las cuerdas

El comandante del Comando Sur de Estados Unidos, general John Kelly, consideró el jueves que las guerrillas colombianas están casi derrotadas y que Washington hace todo lo posible por ayudar a poner fin al largo conflicto armado interno de esta nación andina.

Kelly, que llegó al país el martes en una visita hasta la jornada, hizo una breve declaración a reporteros junto al ministro de Defensa colombiano, Juan Carlos Pinzón, desde la ciudad de Cali, en el departamento de Valle del Cauca y a unos 300 kilómetros al suroeste de Bogotá.

"Estamos haciendo todo lo que podemos para apoyar a los colombianos, ciertamente a las fuerzas armadas colombianas, haciendo todo lo que podemos para poner fin a esta agonía" del conflicto armado, dijo Kelly al hablar en inglés.

Creo, agregó el oficial estadounidense, que los rebeldes "están contra las cuerdas, casi derrotados y, como decimos en Estados Unidos, no queremos quitarle los ojos a la pelota".

A su turno, el ministro Pinzón destacó que la estrategia del gobierno es "por un lado el presidente de la república, interpretando el deseo del pueblo colombiano, viene avanzando en un proceso de paz, pero por el otro lado con la claridad absoluta de mantener unas fuerzas armadas contundentes, vitales en defensa del pueblo colombiano...y francamente produciendo resultados".

El presidente Juan Manuel Santos, que fue ministro de Defensa de 2006 a 2009, ha rechazado la posibilidad de pactar un cese del fuego mientras sostiene diálogos de paz en Cuba con las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la mayor guerrilla del país con unos 8.000 miembros, en diálogos que se iniciaron a fines de 2012. El mandatario ha dicho que, en frustradas negociaciones del pasado, esos ceses de hostilidades han sido usados por la insurgencia para fortalecerse.

En medio de la continuación de acciones de lado y lado, Pinzón confirmó en la jornada que fue hallado el cadáver de un policía y que aún buscan a otro que cayó a un río cuando explotó el 25 de marzo un artefacto cerca de un muelle en el departamento de Nariño, a unos 490 kilómetros al suroeste de Bogotá. Las autoridades atribuyeron la acción a las FARC, que el fin de semana reclamaron la autoría de la muerte de otros dos policías en Tumaco, también en Nariño.

En tanto el ejército confirmó la muerte de dos uniformados, un teniente y un soldado, al activarse una carga explosiva al paso de una patrulla militar que recorría a pie una zona rural de Araracuara, en el departamento de Amazonas y a 610 kilómetros al sureste de Bogotá. Un soldado y una mujer civil de 18 años resultaron heridos.

"Los militares estaban apoyando a la policía de esa zona", dijo en diálogo telefónico con The Associated Press el general Gabriel Hernández, comandante de la 6ta División del ejército con jurisdicción en esa zona.

El oficial atribuyó el atentado a Frente 63 de la guerrillas de las FARC, que ha realizado varias acciones en los últimos días en distintos puntos del país, en lo que las autoridades consideran es una forma de manifestarse ante el venidero aniversario de la muerte de su líder fundador Pedro Antonio Marín, alias Manuel Marulanda o Tirofijo, y los 50 años del nacimiento de esa guerrilla.