Argentina: anuncian recorte parcial de subsidios

El gobierno argentino anunció el jueves una reducción de 20% en promedio en los subsidios a las tarifas de agua y gas, que se aplicará de forma segmentada y se basará en un sistema de premios y castigos según el ahorro de consumo de los usuarios.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, afirmó en una conferencia de prensa que el gobierno de la presidenta Cristina Fernández no pretende erradicar la política de subsidios a los servicios básicos por entender que permite que los ingresos familiares se vuelquen al consumo, lo que incide favorablemente en la actividad económica. Por eso aclaró que será "una reducción parcial" y se basará en distintos supuestos.

Analistas daban por descontado que el gobierno iba a anunciar una quita de estas ayudas aplicadas desde 2003, para disminuir el déficit fiscal primario -sin considerar el pago de la deuda-, que ascendió a 3 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) en 2013, según economistas.

Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica, dijo a The Associated Press que la medida "permite salir al gobierno de la maraña de subsidios que le llevó al fracaso de su política energética" y lograr "un ahorro fiscal de medio punto del PIB".

Según indicó, los subsidios para el sector energético en 2013 ascendieron a 17.000 millones de dólares, de los cuales una parte importante fue a la importación de gas, que luego se volcaba en el mercado local de forma subsidiada. En total los subsidios para la economía alcanzaron ese año los 25.000 millones de dólares, sin contar los de los programas sociales, dijo.

La reducción de los subsidios, que implica de hecho el aumento del valor de las facturas de los servicios consecutivamente en abril, junio y agosto, se aplicará a los hogares y comercios y no a las industrias. "Esto va a más que duplicar las tarifas", señaló Castiñeira, quien recordó que éstas se mantuvieron "prácticamente congeladas" en los últimos diez años. Además indicó que la medida impactará en las "economías de clase media para arriba" y pronosticó que en un futuro se aplicará en el sector eléctrico.

En el caso del gas seguirán recibiendo estas ayudas los desempleados con hijos, los discapacitados, aquellos que cobran la jubilación mínima y los que viven en zonas patagónicas donde el clima es usualmente frío, entre otros usuarios.

Según Kicillof, a los usuarios que por ejemplo recorten 20% el consumo de gas en la comparación bimestral anualizada, no se les recortará el subsidio. A los que ahorren entre 5% y 20% se les reducirá 50% y a los que no ahorren se les quitará por completo. Según indicó el ministro, en ningún caso se bajará en 100% los subsidios actuales.

"Lo llamamos reasignación", señaló Kicillof, quien subrayó que esta política de ayudas practicada desde 2003, dos años después de una grave crisis económica, "ha sido deliberada" porque Néstor Kirchner (2003-2007) y luego Fernández, su viuda y sucesora, "mostraron siempre un compromiso con el modelo de crecimiento económico con inclusión social".

La reducción de subsidios implicará un aumento de la tarifa bimestral "de entre 20 y 76 pesos (2,5-9,5 dólares) para el 55% de los hogares, con disminución del subsidio de entre 17 y 23%" y de 150 a 850 pesos (18,75-106 dólares) para el 45% restante, con una merma del subsidio de entre 33% y 80%", dijo a su vez el ministro de Planificación, Julio de Vido.

"La medida no es inflacionaria", afirmó De Vido. La subida del costo de vida fue cercana al 30% en 2013 y para este año se prevé que irá en aumento.

El gobierno empezó a recortar subsidios en Buenos Aires y sus alrededores a fines de 2011, después de la reelección de Fernández, aunque únicamente en zonas de alto poder adquisitivo.

Quedarán exentos de la medida anunciada por ambos ministros los usuarios de garrafas porque no tienen servicio de gas natural y varias provincias norteñas, donde se registran mayores índices de pobreza.

También los usuarios de agua que no estén bajo jurisdicción de la empresa estatal de distribución de agua potable que da el servicio a la capital argentina y algunas localidades aledañas.

Los recursos que el Estado se ahorre por las quitas irán a cubrir los costos de las distribuidoras y a planes sociales, señaló Kicillof.