Conductora de tren en Chicago se quedó dormida

La conductora de un tren de Chicago que se descarriló en el Aeropuerto Internacional O'Hare reconoció haberse quedado dormida antes del accidente y dijo a las autoridades que hace poco cabeceó estando al control, incluso pasándose una plataforma de la estación, dijo el miércoles un investigador.

Antes del choque, la operadora sólo había manejado trenes durante dos meses en el segundo sistema de transporte más utilizado de Estados Unidos. En el accidente del lunes, que dejó al menos 30 heridos, solamente se despertó cuando el octavo vagón se subió a la plataforma y ascendió por una escalera eléctrica que conduce al aeropuerto.

El percance sucedió a las 3 a.m., cuando la conductora casi terminaba su turno. Tiene un horario de trabajo inestable y los investigadores analizan si eso tuvo algo que ver en su evidente fatiga.

"Ella admitió haberse quedado dormida antes de entrar a la estación. No volvió a despertarse sino hasta que el tren chocó", dijo Ted Turpin, investigador de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB por sus siglas en inglés), en un breve informe desde el aeropuerto. Cerca de allí, trabajadores con sierras eléctricas y máscaras protectoras estaban cortando el carro delantero, sacando brillantes chispas anaranjadas mientras se preparaban para retirar los restos.

Turpin y otros funcionarios entrevistaron a la conductora el martes e investigan su entrenamiento, horarios e historial disciplinario. El funcionario indicó que ella está cooperando y es "muy comunicativa".

Los investigadores también revisan muy de cerca el sistema de frenado de emergencia ubicado en las vías, el cual fue activado por el tren pero al final no pudo detenerlo. Es posible que el mecanismo de activación no estuviera ubicado lo suficientemente atrás para frenar al convoy, que entró a la estación a la velocidad normal de unos 40 kilómetros (25 millas) por hora, explicó Turpin.

El tren también estaba equipado con una manija accionada por un resorte diseñada para activar los frenos si el operador suelta los controles. La conductora dijo a las autoridades que no recordaba si la soltó, pero asumió que la mantuvo agarrada a pesar de haberse quedado dormida.

La mujer dijo a los investigadores que no estaba tomando ningún medicamento. Los resultados de un examen de posible consumo de alcohol y drogas todavía no son entregados.

En un episodio anterior donde también se quedó dormida en febrero, la conductora se pasó tanto de una plataforma que ya no pudo abrir las puertas para que los pasajeros bajaran de forma segura.

Turpin dijo que la operadora es una empleada de horas extras, lo cual significa que cubre los turnos de empleados regulares que se ausentan y su horario cambia de un día para otro.