Con suspenso, Liverpool sigue buscando el título

Liverpool se colocó a un punto del Chelsea, líder de la Liga Premier inglesa, al rescatar el miércoles un tenso triunfo por 2-1 sobre el Sunderland, con goles de Steven Gerrard y Daniel Sturridge.

Un cabezazo de Ki Sung-yeung a los 76 minutos acercó al Sunderland, un conjunto amenazado por el descenso, e infundió suspenso al final del encuentro en Anfield, donde Liverpool debió aguantar a pie firme atrás para seguir en la contienda por lo que sería su primer título de liga desde 1990.

A los 39 minutos, un tiro libre de Gerrard, a 25 metros de la puerta, dio a los locales la ventaja por 1-0. Sturridge desvió un balón hacia el arco a los 48, y parecía que "The Reds" se encaminarían tranquilos a la victoria.

Pero debieron sufrir.

Con todo, el séptimo triunfo seguido del Liverpool en la liga colocó al club dos unidades arriba del Manchester City, que es tercero pero tiene dos partidos pendientes.

La victoria del Liverpool no fue tan convincente como las seis anteriores, cuando había anotado al menos tres tantos en cada partido.

"Todos esperaban un festín, con cuatro o cinco goles de diferencia", dijo el técnico uruguayo del Sunderland, Gus Poyet. "Mis amigos en Uruguay no me enviaron un solo mensaje antes del partido... Pensaban que nos iban a destruir".

En las últimas semanas, han crecido las esperanzas de los seguidores en Anfield, quienes quieren que el club dominante de Inglaterra a finales de la década de 1970 y principios de los 80 reviva sus días de gloria y consiga el campeonato contra todos los pronósticos.

Estas circunstancias explican que, a medida que se acercaba el intermedio, los hinchas locales se mostraron nerviosos ante el riesgo de que su equipo desperdiciara una gran oportunidad de quedar pisándole los talones al Chelsea.

"Hemos tenido una temporada maravillosa hasta ahora, pero hay todavía camino por recorrer y el mensaje para los espectadores es que deben seguir creyendo", dijo el técnico del Liverpool, Brandan Rodgers. "A medida que avanza la temporada, sentimos más presión y la disfrutamos".

En el otro partido del miércoles, entre equipos ubicados a la mitad de la tabla, West Ham puso fin a una racha de tres derrotas consecutivas, gracias a un autogol de James Chester, que sentenció el 2-1 sobre un Hull que se quedó con 10 hombres.

El arquero del Hull, Allan McGregor, recibió la tarjeta roja después de una falta sobre Mo Diame a la mitad del primer tiempo, y Mark Noble cobró el penal resultante para dar la ventaja al West Ham.

Hull igualó mediante Nikica Jelavic a los 48, antes de que el tanto de Chester en su propia puerta diera tres puntos de oro a los "Hammers".