Secretario decidirá rango de general en escándalo

El secretario del Ejército de Estados Unidos John McHugh aseguró el martes que él tendrá la última palabra sobre si un general de brigada que admitió haber tenido relaciones inapropiadas con tres subordinadas será jubilado con un rango inferior y con pago de jubilación reducido drásticamente.

Frente a demócratas indignados de la Cámara de Representantes, McHugh dijo que el caso del general Jeffrey A. Sinclair sigue abierto, una semana después que éste se salvó de ir a la cárcel, al recibir solamente una amonestación y ser sentenciado al pago de una multa de 20.000 dólares.

"El proceso sigue su curso. Debo hacer las certificaciones finales sobre el rango y la jubilación", afirmó McHugh ante la Comisión de Servicios Armados.

McHugh podría degradar a Sinclair a un rango inferior, lo que significaría una pensión reducida significativamente.

Sinclair tuvo un romance de tres años con una capitana, quien lo acusó de haberla obligado en dos ocasiones a practicarle una felación.

El ex comandante adjunto de la 82da División Aerotransportada de Estados Unidos compareció originalmente ante un tribunal en el Fuerte Bragg de Carolina del Norte por cargos de agresión sexual, que son punibles con cadena perpetua.

Se cree que es el militar norteamericano de rango más alto que haya sido llevado a un consejo de guerra por esos cargos.

Sinclair se declaró culpable de cargos menores, de adulterio y relaciones inapropiadas con otras dos subalternas, por pedirles fotos en las que aparecieran desnudas y por intercambiar correos electrónicos explícitos sexualmente.

Su sentencia de amonestación y multa provocó una protesta en el Congreso.

La representante Niki Tsongas --quien junto con el representante Mike Turner encabezó los cambios a la ley para hacer frente a los casos de agresión sexual en las filas armadas_, calificó de "escandaloso" el resultado del caso y se quejó de una "cultura tóxica en el ejército".

La representante Jackie Speier, demócrata por California, ofreció una larga lista de los cargos por los que según ella Sinclair se declaró culpable.

"Se trata de un depredador sexual", aseveró. "Que un depredador sexual alcance este rango y reciba sólo un tirón de orejas muestra que el sistema no funciona".