Demócratas cederían para promover ayuda a Ucrania

Los demócratas en el Senado insinuaron el martes un posible cambio de rumbo para levantar el principal obstáculo que bloquea la aprobación de un proyecto de ley que autoriza sanciones a Rusia y dispone ayuda a Ucrania.

Si es aprobada por los demócratas, la iniciativa podría despejar el camino para que el Congreso emita su primera respuesta significativa desde la intervención militar rusa en la península de Crimea.

Hasta ahora, el Senado y la Cámara de Representantes no se han puesto de acuerdo en torno a una disposición relativa al Fondo Monetario Internacional, pero asistentes legislativos dijeron a The Associated Press que los demócratas consideran eliminar un texto sobre el FMI con el objeto de asegurar la aprobación de un proyecto.

Los asistentes no fueron autorizados a hablar públicamente sobre la cuestión y exigieron anonimato.

El lunes, el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, atacó sorpresivamente a los republicanos que impidieron la aprobación del proyecto antes del receso de una semana que comenzó el 14 de marzo. Sugirió que "extremistas" en el Partido Republicano incluso contribuyeron a la anexión de Crimea por parte de Rusia, diciendo que era "imposible saber si los hechos hubiesen sido diferentes si Estados Unidos hubiera respondido a la agresión rusa con una voz firme y unificada".

El líder de la camada republicana en el Senado, Mitch McConnell, acusó el martes a Reid de tratar de destruir el apoyo bipartidista a suministrar ayuda a Ucrania y aplicar sanciones al gobierno del presidente ruso Vladimir Putin.

El Senado promovió su proyecto de ley por 78-17 en votación de procedimiento, pero los republicanos en la Cámara de Representantes reiteraron su oposición a un texto sobre la capacidad de préstamo del FMI y su Comisión de Asuntos Exteriores aprobó el martes su propio proyecto de ayuda a Ucrania, sin ninguna referencia al organismo internacional de préstamo.

Están en juego los cambios que aumentarían el poder de países emergentes en el FMI y el traslado de unos 63.000 millones de dólares de un fondo de crisis a una cuenta general que el FMI podría usar para operaciones de estabilización económica en el mundo.

Los republicanos se han opuesto al intento del gobierno por ratificar las revisiones del FMI aduciendo que aumentarían el riesgo de los contribuyentes estadounidenses ante rescates financieros en el exterior.

El gobierno de Obama y los demócratas argumentan que, a menos que Estados Unidos apruebe las nuevas reglas, Washington perderá su influencia en el FMI y obstaculizará la capacidad del organismo para evitar desplomes económicos en lugares como Ucrania precisamente.