Los Cardenales rayan la perfección

¿Sangre fría o azar?

Los Cardenales de San Luis aseguran que su bateo oportuno obedece a factores que se ciñen a cumplir sus turnos con una eficacia pasmosa.

El primer año en el que empezó la tabulación de la estadística de corredores en posición de anotar fue 1974. Hasta la pasada temporada, los Tigres de Detroit de 2007 eran los dueños del récord más alto en esa coyuntura, con .311.

Pero Yadier Molina, Matt Holliday, Carlos Beltrán, Matt Carpenter y Allen Craig se encargaron de pulverizarlo durante 2013, con un asombroso rendimiento. Rumbo a su segunda Serie Mundial en tres años, San Luis registró promedio colectivo de .330 con hombres en segunda y tercera base.

Para medir la dimensión del récord, hay que fijarse en que le sacaron 59 puntos porcentuales a los Rockies de Colorado, el segundo mejor equipo en la Liga Nacional en ese renglón. Una brecha sencillamente absurda.

¿Podrán repetir semejante oportunismo en 2014?

"Estadísticamente no es sostenible", advirtió el gerente de los Cardenales John Mozeliak.

Recientemente, Holliday procuró explicar con términos sencillos la razón del éxito: "Vas al plato en busca de un buen turno al bate, no apurado con la intención dar un jonrón de tres carreras. Tienes que ser paciente y saber que hay un compañero detrás tuyo que también puede traerlos".

Amansados en seis juegos por el demoledor despliegue de David Ortiz, San Luis sucumbió ante los Medias Rojas de Boston en el Clásico de Otoño.

Comienzan esta campaña como el equipo a vencer en su circuito y lucen más fuertes, pese a que el costo de su nómina tendrá un descenso de alrededor de 15 millones de dólares.