PDVSA venderá divisas a nueva tasa de cambio

El gobierno venezolano y el Banco Central autorizaron a la corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A. y a las empresas privadas del sector petrolero a negociar las divisas provenientes de las actividades de inversión a la tasa de cambio que resulte de las subastas de dólares, que está muy por encima del tipo de cambio oficial.

PDVSA, las empresas mixtas que mantiene la corporación estatal en sociedad con algunas compañías extranjeras y las compañías privadas de servicios petroleros fueron autorizadas para negociar los dólares que reciban por las actividades "distintas a las exportaciones y/o venta de hidrocarburos" al tipo de cambio del Sistema Complementario para la Adquisición de Divisas que se realiza semanalmente, indicó el Banco Central en un comunicado que difundió en su página de internet.

La tasa de cambio que ha resultado de las últimas subastas de dólares, que está alrededor de los 11,30 bolívares por dólar, está muy por encima del tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares por dólar.

El gobierno no ha informado hasta el momento un estimado del monto de las operaciones que podrían negociar PDVSA y las empresas privadas. El ministro de Petróleo y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, dijo recientemente que para este año se han estimado inversiones petroleras por 6.000 millones de dólares.

El gobierno también aprobó que las operaciones de compra de oro que realice el Banco Central así como los activos y pasivos de la empresa estatal y las operadoras que trabajan en el sector aurífero tengan como referencia el tipo de cambio que resulte de las subastas de dólares.

Estas reformas del convenio cambiario entraron en vigencia el 30 de diciembre, precisó la entidad.

El ministro de Turismo, Andrés Izarra, anunció a su vez el viernes que el gobierno ampliará el sistema de venta y compra de divisas para turistas extranjeros al incorporar a hoteles, bancos privados y estatales y casas de cambio en el canje de monedas.

El Banco Central de Venezuela activó a fines del mes pasado un nuevo mecanismo que permite a los turistas extranjeros que arriben al aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, el mayor del país, y a la terminal aérea de la ciudad centro costera de Valencia, negociar sus divisas en oficinas estatales.

Para ese tipo de operaciones se fijó una tasa de cambio de 11,30 bolívares por dólar. La tasa de cambio para los turistas se calculó en base a los resultados de la última subasta de dólares y se irá ajustando en las próximas semanas dependiendo de los resultados de las subastas.

Ramírez anunció el mes pasado que el gobierno decidió ampliar el sistema de venta de divisas a través de las subastas para incorporar a los sectores turístico y aurífero y las inversiones petroleras.

El ministro negó que el uso de la tasa del Sistema Complementario para la Adquisición de Divisas represente una devaluación y dijo que para el resto de las transacciones de compra y venta de divisas se mantendría la paridad de 6,30 bolívares por dólar.

Pero el profesor de economía e investigador de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, Ronald Balza, afirmó que cuando se crea un sistema de "cambio múltiple", que implica varias tasas de cambio, eso es una "devaluación por sectores".

Balza consideró este ajuste cambiario en el sector petrolero como una "medida fiscalista" que busca aliviar las necesidades de más bolívares que tiene el gobierno y PDVSA que ha tenido que recurrir en los últimos dos años a millonarios préstamos del Banco Central y endeudamientos externos para atender las crecientes exigencias de recursos del Ejecutivo.

El analista indicó a The Associated Pres en entrevista telefónica, que la inyección adicional de bolívares que aportará el sector petrolero a la economía generará presiones adicionales en el mercado paralelo de divisas y sobre los precios, lo que incidirá en la inflación.

Por su parte, Angel García Banchs, director de la firma local de análisis Econométrica, afirmó que este ajuste cambiario representa una "devaluación muy pequeña" e indicó que es muy posible que se den nuevos ajustes cambiarios en los próximos meses debido a que "no aguanta el sistema la presión fiscal y la presión en términos de escasez".

En el país existe un influyente mercado paralelo donde la divisa estadounidense se cotiza a más de diez veces del tipo de cambio oficial. La tasa del mercado negro se ha convertido en la marcadora de los precios en Venezuela generando fuertes presiones sobre la inflación que alcanzó al cierre del año una tasa anualizada de 56,2%, que superó en más del doble a la de 2012. Desde febrero de 2003 en Venezuela opera un estricto control de cambio.